Salah y varios jugadores egipcios protestan una jugada al árbitro del partido de Argentina
Argentina remonta y pasa de las lágrimas a la euforia ante Egipto en el show arbitral de la FIFA
La Albiceleste consigue el pase a cuartos de final tras remontar un 0-2 en diez minutos. No daba la vuelta a un partido en un Mundial desde Alemania 2006
Argentina logró el pase a los cuartos de final con una gran remontada ante Egipto. Cuando los Faraones ya se veían en la siguiente fase, apareció la Albiceleste para conseguir lo que no lograba desde hacía 20 años: darle la vuelta a una eliminatoria en un Mundial. Se hablará de los goles del Cuti Romero, de Messi y de Enzo Fernández en el descuento, pero también mucho del arbitraje, que decantó el partido anulando un gol muy polémico a Egipto.
Después del susto con Cabo Verde, había que ver si Argentina se mostraba como la verdadera candidata al título que es o si Infantino se quedaba otra vez al borde del infarto por culpa de la excesiva confianza de la Albiceleste. Volvía a ser favorita con creces, ante un Egipto que ya celebraba como un éxito su llegada a octavos de final. Nunca había ganado un partido de Copa del Mundo y este verano se ha colado entre los 16 mejores.
No renunciaban los Faraones a dar la sorpresa. Si Cabo Verde estuvo a punto de dar la campanada, ¿por qué no iban a poder cargarse ellos a la vigente campeona? Sus opciones dependían en buena medida de cómo quisiera Argentina afrontar el partido y comenzó como si no hubiera aprendido nada. Hay muchas probabilidades de que aquel hombre que tropezó dos veces con la misma piedra fuera argentino.
Egipto plantó un 4-4-2 con las líneas juntas y la defensa cerrada. Trataban de fijar a Messi, de que el astro no tocara el balón más de lo necesario. Sería imposible que no jugara la pelota pero si lo hacía cinco veces en lugar de seis, mejor que mejor. Y el plan le salió hasta que saltó por los aires por culpa del colegiado.
Argentina no llegaba, aunque no quedaba claro si por incapacidad o por exceso de confianza. El «ya entrará» le funcionó con Cabo Verde, pero podía no salir hoy. Y mucho menos si le tocaba remontar. Yasser Ibrahim rompía todas las quinielas y adelantaba a Egipto en el 14, en uno de esos córners que se sacan en corto para acabar colgando el balón al área. Y ahí estaba el 2 egipcio, para batir de cabeza al Dibu Martínez. Sorpresón en Atlanta.
Yasser Ibrahim se elevaba en el área para marcar el primero de Egipto
La Argentina de Messi tenía por delante 75 minutos para hacer lo que casi nunca se vio obligada a hacer. Desde Alemania 2006 no remontaba un partido de un Mundial y siempre cayó las veces que se vio por detrás en el marcador. Le tocaba demostrar más que nunca a Messi que seguía siendo Messi.
Y lo es para bien y para mal. Para enviar un balón al poste en una falta muy lejana en la que se confió demasiado el portero egipcio, dando por hecho que no iba a entre los tres palos. Y para volver a desperdiciar un penalti en una Copa del Mundo. Porque sí, hubo penalti para Argentina. Cuatro fallos de ocho en el historial del 10 de la Albiceleste. No lanza bien los penaltis, pero los sigue tirando porque es Messi y nadie lo discute. Las estrellas tienen que demostrar que lo son dando un paso al lado cuando toca.
Más noticias de Mundial 2026
- Argentina también sabe jugar al fútbol y se cita en la Finalísima con España
- Todas las coincidencias con el Mundial 2010 que ha cumplido España para llegar a la final
- La polémica pancarta reivindicativa por la que Argentina podría ser sancionada: «Las Malvinas son argentinas»
- Las claves del muro que ha levantado España y ha anulado a estrellas como Mbappé y Cristiano
- Los disparatados precios que hacen imposible ir a animar a España a la final del Mundial
No sufría Egipto en exceso, aunque el crono corría mucho más lento de lo que le hubiera gustado. Tampoco apretaba Argentina demasiado y las ocasiones llegaban con cuentagotas. Mac Allister tuvo el empate en su cabeza, pero remató al muñeco en el área pequeña. También pudo empatar Julián Álvarez y, cuando casi lo celebraba, Shoubir despejó a córner.
Salía con más ganas que juego la Albiceleste en la segunda mitad, consciente de que podía tomar rumbo a Buenos Aires. Colgaba balones y movía la pelota alrededor del área africana, pero sin que Shoubir sufriera y dejando huecos atrás que Egipto podía aprovechar. Lo hizo Salah, que se iba completamente solo tras robar un balón y el colegiado señaló falta para evitarlo. No era.
El VAR, determinante
No se amilanaba Egipto con la presión argentina. Trataba de montar jugadas rápidas cada vez que robaba el balón. Y en una de esas, Hassan cogió un balón al lado de su propia área y echó a correr. Nadie podía con él, se iba de uno y de otro. La reencarnación egipcia de Maradona. Se la dio a Salah y este vio la llegada de Zico por la izquierda. La picó lo justo para batir al Dibu.
Nadie lo podía creer. Y algunos no querían creérselo. Apareció entonces la sala del VAR para llamar al colegiado francés. François Letexier se acercó a la pantalla para analizar un pequeño pisotón de Hassan sobre Lisandro Martínez. Estaba claro lo que iba a pitar.
El VAR no había querido ser protagonista hasta ahora en este Mundial. Había órdenes para que los árbitros no interfirieran demasiado en el juego y dieran libertad a los colegiados para pitar lo que vieran sobre el césped. Al menos hasta que Argentina se podía quedar fuera.
Se anuló el gol pero el videoarbitraje no pudo hacer nada ante el segundo de Egipto. El de verdad, el que sí subió al marcador. Otro contragolpe y otra jugada salida tras robo de Salah. Se la dio a Hassan por la derecha, que desbordó a Enzo Fernández y la puso en el punto de penalti, donde apareció Zico. Ahora sí, 0-2.
Parecía todo hecho, pero aún quedaba mucho partido. Se volcó Argentina a lo loco. No tenía más opciones. Y el premio llegó. Primero con el gol del Cuti Romero, en un balón colgado al área que el zaguero remataba con violencia en el área chica. Otra vez el Cuti, salvador, como contra Cabo Verde.
Mantenía la presión y se lo creía Argentina. Colgaba balones al área continuamente y Egipto sufría porque el tiempo no corría. Y en una de esas jugadas, llegó el empate de Messi. Entre el barullo y demasiadas piernas intentando controlar el balón, le llegó al 10 y disparó con todas sus fuerzas. No estuvo acertado Shoubir y se acabaron los nervios para la Albiceleste. 2-2 y todo apuntaba a la prórroga.
Al menos eso parecía, porque quedaba tiempo para más. Los Faraones estaban de los nervios. No atinaban con la pelota y en cada jugada le protestaban al árbitro. Sabían que lo habían tenido en su mano y sentían que se lo habían quitado. Y la indignación fue aún mayor cuando Argentina marcó el tercero.
Salah cayó en el área y mientras Egipto reclamaba penalti, Argentina salió a la contra. El balón le llegó a Lautaro por la izquierda, que corrió desde el medio del campo al pico del área, esperando la llegada de alguien que le ayudara. Ese fue Enzo Fernández y ahí puso Lautaro el balón. Medido el centro a su cabeza, para hacer el 3-2, para clasificar a Argentina, para hacer el milagro, para meter a la Albiceleste en cuartos de final. Y para tranquilizar a la FIFA, que estaba al borde del infartino.
ficha técnica
- Argentina: Emiliano Martínez; Nahuel Molina (Gonzalo Montiel, m.73), Cristian Romero (Otamendi, m.95), Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico (Nico González, m.66); Rodrigo De Paul (Lautaro Martínez, m.66), Leandro Paredes, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández; Julián Álvarez (Facundo Medina, m.95) y Lionel Messi.
- Egipto: Mustafa Shoubir; Mohamed Hany, Ramy Rabia, Yasser Ibrahim, Karim Hafez; Marawan Attia, Emman Ashour (Hamdy Fathy, m.45), Mohanad Lashin (Zizo, m.96), Mostafa Zico; Haissem Hassan y Mohamed Salah.
- Goles: 0-1, m.15: Yasser Ibrahim. 0-2, m.67: Mostafa Zico. 1-2, m.79: Cristian Romero. 2-2, m.83: Lionel Messi. 3-2, m.92: Enzo Fernández.
- Árbitro: François Letexier (Francia). Amonestó por Egitpo a Marawan Attia, al preparador de porteros Saafan Elsaghir y expulsó al Hamdy Fathy por doble amonestación en el cuarto minuto del descuento.
- Incidencias: partido de octavos de final del Mundial 2026 disputado en el estadio Mercedes Benz de Atlanta ante unos 68.239 espectadores (lleno).