Carlos Alcaraz, entrenando antes de la final
La mala noticia que ha recibido Carlos Alcaraz antes de la final del US Open
La organización del torneo ha decidido que la gran final del US Open se dispute bajo techo desde el principio por las previsiones de lluvia
Esto es lo que pagan las casas de apuestas si gana Alcaraz el US Open
carlos Alcaraz se ha encontrado con un enemigo inesperado antes de que comience la final del US Open, donde se medirá a Jannik Sinner. El español llega lanzado al partido por el título y no se ha dejado ni un solo set, pero ahora, a pocas horas de que se dispute el decisivo duelo, ha conocido una decisión de la organización del torneo que no le beneficia en absoluto.
Y es que los organizadores, viendo que se prevén lluvias durante el partido, han decidido que toda la final se dispute con el techo cubierto. Una mala noticia para el murciano, que se desenvuelve mucho mejor en condiciones al aire libre. De hecho, en pistas indoor no había conseguido un título hasta esta temporada, en el ATP de Rotterdam, y su juego fluye menos porque los golpes liftados pican menos y no cogen tanta altura.
En cambio, quien sí se verá beneficiado es Jannik Sinner. El italiano tiene unos resultados increíbles en pistas cubiertas y seguro que está contento con la decisión. Ha ganado 26 de sus últimos 27 partidos en este tipo de pistas y la temporada pasada se llevó tres títulos a cubierto: Rotterdam, la Copa de Maestros, en Turín, y la Copa Davis de Málaga. Tres grandes eventos donde demostró que sus golpes planos se adecúan fenomenal a las pistas indoor.
Así las cosas, Carlos Alcaraz ya sabe que tendrá un enemigo invisible en la meteorología y no le queda más remedio que aceptarlo e intentar ganar igual. Eso sí, la decisión es bastante polémica puesto que el US Open es un torneo al aire libre y ahora mismo en Nueva York no está lloviendo. De hecho se prevé que el partido comience sin lluvias, pero los organizadores no quieren que se pare la final para poner el techo y tomas esta medida preventiva.
No habrá por tanto que mirar al cielo, un clásico en el tenis, y desde el principio estará puesto el techo de la Arthur Ashe. Lo único bueno es que esta pista, al ser la más grande del mundo, hace que no se note tanto la sensación de jugar bajo techo. Son más de 23.000 espectadores y unas dimensiones tan grandes que hacen que no cambien tanto las condiciones entre jugar con o sin techo. Lo único, la ausencia del sol.