Carlos Alcaraz celebra un punto en el ATP 500 de Tokio
Alcaraz no se cansa de ganar y remonta ante Ruud para plantarse en la final de Tokio
El murciano sufrió más de lo esperando frente al tenista noruego, pero ganó y se cita con Fritz en el partido por el título
Juanjo Moreno, el hombre detrás del milagro de que Alcaraz no se haya retirado por lesión del ATP de Tokio
Nada parece capaz de frenar a Carlos Alcaraz en este 2025. Ni las dudas físicas con el tobillo están impidiendo que el tenista murciano avance con paso firme en el ATP 500 de Tokio. Todo hacía indicar que se iba a retirar del torneo, pero Carlitos optó por jugar y ya está en la final. Su último escollo para llegar a esa pelea por el título ha sido un combativo Casper Ruud, al que se ha terminado imponiendo por 3-6, 6-3 6 6-4.
Le tocó remontar esta vez a Carlitos y eso, honestamente, es algo a lo que no está acostumbrando esta temporada. Casi siempre el murciano gana con una solvencia tremenda, pero en esta ocasión Ruud le puso las cosas complicadas y le obligó a exigirse al máximo. Por momentos el partido estuvo en un puño y pudo caer para cualquier lado, pero le está yendo todo tan bien a Alcaraz que no se le podía escapar una batalla así.
Y eso que la suerte comenzó acompañando al noruego durante la primera manga. Pese a que Carlos Alcaraz era quien más se acercaba a la rotura, con hasta cuatro bolas de break durante el set, Ruud supo aguantar el tipo y no dejó que su rival se adelantara en el marcador. Se agarró a la pista durante sus servicios, estando muy fino de derechas, e hizo que los saques fuesen los protagonistas hasta que le llegara a él su oportunidad.
Terminó encontrando el premio y en el octavo juego, con Carlitos frustrado por las oportunidades perdidas, se le presentó su opción de quiebre. A diferencia del murciano él no la desaprovechó y se puso en disposición de sacar para cerrar el primer parcial. Lo hizo con autoridad y tomó ventaja cuando nadie lo esperaba. Se veía superior al pupilo de Juan Carlos Ferrero, pero Ruud era quien mandaba en el marcador.
Confiado en remontar
No cambió el plan de juego Alcaraz, consciente de que estaba haciendo bien las cosas y era cuestión de tiempo que acertase en alguna de sus opciones. Eso sí, Ruud entró a la manga muy enchufado y nada más comenzar tuvo la oportunidad de ponerse también break arriba en este set. Fue en ese momento cuando el número 1 del mundo se dio cuenta de que debía subir alguna marcha si quería llegar a la final del ATP 500 de Tokio.
Dicho y hecho porque en el siguiente juego firmó unos puntos perfectos para lograr al final el ansiado break. Un quiebre que fue además suficiente para anotarse la segunda manga y llevar el encuentro al decisivo. Todo pasaba muy rápido porque la pista de Tokio es de las más veloces del circuito y apenas permite intercambios. De ahí que quien primero golpease en el último set iba a ser quien más opciones tuviese de llevarse el billete a la final.
Carlos Alcaraz, en el ATP 500 de Tokio
Ambos lo intentaron y tuvieron sus oportunidades y el partido estuvo en un puño. Los dos jugando muy directos y sabiendo el plan que debían seguir para hacerse con la victoria. Como casi siempre esta temporada, fue Carlitos quien se llevó el gato al agua tras conseguir un break en el quinto juego, justo después de haber salvado dos bolas de rotura en su anterior turno de servicio.
Ya después solo le quedó mantener sus saques para hacerse con una victoria trabajada en uno de esos días donde no se brilla, pero se encuentra la manera de ganar. Un triunfo de los que más valor tiene por el hecho de conseguirlo sin jugar bien. Es ahí donde se demuestra quién tiene madera de gran campeón y Carlos Alcaraz desde luego que la tiene. Nueva final para él y Taylor Fritz será su último oponente. Curiosamente el tenista que cortó su racha de 13 victorias seguidas.