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Vista aérea de la pista central de La Défense, sede del Masters de ParísAFP

«Esta pista es más lenta que Roland Garros»: la polémica que vuelve a afectar al Masters de París

El Masters 1000 de París, a la espera de lo que suceda en la gran final entre Felix Auger-Aliassime y Jannik Sinner, no ha estado exento de polémica y esto es algo que, lógicamente, no deja en muy buen lugar a la ATP, que es quién decide dónde se juega a lo largo del año.

Para la edición de 2025, la organización del torneo optó por cambiar de sede. Se le puso el candado al Accor Arena del barrio de Bercy y se pasó a jugar en La Défense, un pabellón que se construyó para albergar algunas pruebas de los Juegos Olímpicos de París y que está ubicado en Nanterre, una zona que está a 9,4 kilómetros de los Campos Elíseos, el centro neurálgico de la capital gala.

La organización tenía miedo que la ATP le quitara la condición de torneo Masters 1000 y por eso se tomó la decisión de cambiar de sede. La Défense Arena es un pabellón más grande que Bercy y tiene la capacidad de acoger a un mayor número de espectadores (23.000 en lugar de los 16.000 del Accor Arena).

El plan estaba trazado. Solo faltaba ver qué acogida iba a tener el torneo. Y tras lo visto a lo largo de esta semana, se puede afirmar que no ha sido tan buena como se esperaba, ya que el Masters 1000 de París ha vuelto a ser un torneo que no ha estado exento de polémica.

Decimos que el evento ha dado de que hablar porque algunos tenistas se han quejado públicamente después de haber jugado varios partidos a lo largo de la semana. La principal ha tenido que ver con el tipo de superficie.

La organización del torneo parisino decidió modificar el CPI (Court Pace Index), algo que dio mucho que hablar en la edición de 2024 (para mal, evidentemente). Esta métrica valora la rapidez de las pistas y Cédric Pioline, director del torneo, anunció que se modificó la velocidad de la superficie para compensar la exacerbada potencia actual de los tenistas.

La temporada pasada, la pista central del Accor Arena de Bercy tenía un CPI del 45.5, lo que la convirtió en una de las más rápidas de todo el circuito. Y para la edición de 2025, la organización del torneo decidió modificar esta métrica y bajarla a 35.1, aspecto que ha provocado las quejas de varios tenistas.

Alexander Zverev fue el primero en dar su opinión. «No quiero que parezca que soy el que se queja siempre, pero creo que la pista es extraña; es muy lenta y la bola bota poco. Aunque le pegues muy fuerte, da la sensación de que no es suficiente. Odio que la velocidad de las pistas sea la misma en todos los torneos. Siempre hemos tenido superficies muy distintas y no se podía jugar igual en todas ellas; había que hacer ajustes para competir en hierba, tierra y dura, pero ahora se puede jugar igual en todos lados».

En esa misma línea opinó Alexander Bublik. El tenista kazajo es un jugador que se desenvuelve de maravilla en superficie indoor y criticó el estado de la central de La Défense Arena. «Esta pista es increíblemente lenta, incluso más que la de Roland Garros. Allí la pelota bota mucho, pero aquí es al revés».

Las quejas llegaron a la organización del torneo y, en ese sentido, Cédric Pioline, director del Masters 1000 de París, explicó el porqué de esta modificación de la velocidad. «En Bercy las pistas eran demasiado rápidas, queríamos ralentizarlas. Los jugadores lo han notado y parecen satisfechos; no todos tienen la misma opinión, pero hemos intentado encontrar el consenso más amplio posible. La superficie es de resina y conforme han pasado los días, ha ido alisándose. Simplemente hemos intentado adaptarnos».

Esta tendencia se ha venido confirmando en todos los torneos de Masters 1000 y los tenistas no están muy conformes con la decisión. El grueso de las quejas se han producido en París, pero lo mismo ha sucedido en Shanghái o en Indian Wells, torneos que, históricamente, beneficiaban a los jugadores con saques potentes. El juego se ha ido uniformizando y los torneos están buscando favorecer a los mejores tenistas del mundo. La polémica está servida.