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Rafa Jódar, durante su partido de cuarta ronda de Roland Garros ante Pablo CarreñoAFP

Rafa Jódar se abona a las remontadas y firma ante Pablo Carreño el pase a cuartos de Roland Garros

Rafa Jódar va muy en serio en el tenis y en este Roland Garros va decidido a aprovechar la histórica oportunidad que tiene, sin Jannik Sinner, Carlos Alcaraz y Novak Djokovic en liza. Se ha abonado al sufrimiento el español de 19 años y también a las remontadas, pues así ganó en tercera ronda a Alex Michelsen y así lo ha hecho en octavos de final frente a Pablo Carreño, que llegó a dominar por dos sets a cero.

No tiró la toalla el madrileño , que quiere hacer historia en este Roland Garros y remontó por la vía rápida para ganar por 4-6, 4-6, 6-1, 6-2 y 6-2. Es la magia de los Grand Slams, pues hasta el rabo todo es toro y Rafa Jódar supo esperar su momento y cuando Pablo Carreño bajó un puntito en el apartado físico el de Leganés metió la directa y se llevó el partido en 3 horas y 39 minutos.

Terminó el partido como empezó, pero entre medias hubo un tramo que dominó Pablo Carreño con puño de hierro. Salió mejor el joven de Leganés y encontró el quiebre a las primeras de cambio, por lo que se puso a mandar en el primer parcial sin demasiados apuros. Encontraba fácilmente los ganadores ante un Carreño con más empuje que argumentos para inquietar a su compatriota.

Sin embargo el gijonés, fiel a su estilo, siguió agarrado a la pista esperando que llegara el bajón de Jódar y lo terminó encontrando. De repente los winners del madrileño empezaron a ser errores y eso animó a Pablo para dar un paso adelante y meterle un parcial de nueve juegos a cero. Se llenó de dudas Jódar y se vio 6-4 y 4-0 abajo en el marcador cuando un rato antes iba 4-1 ganando en la primera manga.

Carreño empezó a sufrir

Le tocó al joven de 19 años reordenar ideas y empezar de cero frente a un Pablo Carreño crecido y que veía posible alcanzar los cuartos de final, su mejor resultado sobre la tierra batida de París (2017 y 2020). Por eso Jódar, como tenista generacional que es, supo no perder los nervios y esperar a que se empezaran a notar los 34 años –serán 35 en julio– del asturiano, tocado por una varita durante el parcial de nueve juegos consecutivos.

Despertó a tiempo Jódar, con el empuje de su padre, Rafa Jódar Sr., que otra vez estuvo completamente solo en el box, lo que empieza a ser costumbre, pero sigue llamando la atención. Recuperó un break de la segunda manga, aunque Carreño logró cerrar el set y a Jódar no le quedó otra que volver a remontar, como ya hizo en su partido de tercera ronda.

Pablo Carreño, en el partido ante Rafa Jódar de tercera ronda de Roland GarrosAFP

Fue una remontada express, un visto y no visto, porque desde que inició el tercer parcial ya solo hubo un tenista sobre la Suzanne Lenglen, pista en la que se jugó el partido y segunda en importancia de Roland Garros. Le pasó factura todo el torneo a Pablo Carreño y se resintió de unas molestias del hombro que le impidieron jugar con el mismo ímpetu que en el inicio del partido. Jódar, por su parte, mantuvo su plan de juego y fue lanzado a por la victoria.

Ya está en cuartos de final, a solo tres partidos de conquistar la Copa de los Mosqueteros y habiéndose ganado el derecho a soñar en grande. Su próximo rival será Alexander Zverev, gran favorito a conquistar Roland Garros. El martes saldremos de dudas, pero lo que ya es seguro es que tendremos un nuevo campeón de Grand Slam tanto en categoría masculina como en femenina.