Fundado en 1910

Rafa Jódar celebra un punto en la final del ATP 500 de WashingtonGetty Images via AFP

El crecimiento imparable de Rafa Jódar que le tiene a las puertas de lograr algo insólito en el tenis

no han sido pocos los reconocimientos que ha recibido Rafa Jódar en los últimos meses porque lo que está haciendo el de Leganés en su primer año en la élite del tenis está siendo algo extraordinario.

Hace algo menos de un año, el joven jugador de 19 años decidió dejar la universidad en Estados Unidos sin saber muy bien qué le iba a deparar el futuro y siendo plenamente consciente de que sus inicios en el circuito no iban a ser fáciles.

El tenis es un deporte en el que es muy difícil destacar, pero Jódar aceptó el desafío, se puso manos a la obra y en sus primeros torneos dio algunas muestras de lo que podía llegar a hacer dentro de una pista. Pero lo que nadie sabía (o muy pocos) es que en aterrizaje en el tour iba a dar tanto que hablar.

El madrileño arrancó la temporada en el puesto 165 del ranking ATP, situación que le obligó a tener que disputar la fase previa del Open de Australia, el primer major del curso, un torneo en el que tenía ganas de destaparse como una de las grandes revelaciones del circuito. Y vaya si lo demostró. Porque en su primera experiencia en Melbourne llegó a segunda ronda tras ganar sus cuatro primeros encuentros en un Grand Slam.

Lo hecho en Melbourne Park le dio confianza y, poco a poco, fue escalando posiciones en la clasificación mundial, hasta llegar a principios de abril, cuando tocó por primera vez la tierra batida y conquistó su primer título como profesional en Marrakech, lo que le valió para derribar la puerta del top-100, un indicativo de lo que estaba por venir.

Tras su paso por el país norteafricano, Jódar viajó hasta Barcelona y en su primera participación en el Conde de Godó se quedó a las puertas de llegar a la final. Solo Arthur Fils frenó lo que hubiera sido una irrupción soñada en la ciudad Condal, lo que le dio confianza para competir en Madrid, Roma y Roland Garros, donde su periplo se detuvo en cuartos de final ante Jannik Sinner, Luciano Darderi y Alexander Zverev, respectivamente.

Aterrizaje en el top-20

Jódar completó una gira de tierra batida para el recuerdo, en la que le dejó claro a todo el circuito que el miedo escénico no formaba parte de su día a día y que no iba a ser uno más. Quería hacer historia en un deporte que Rafa Nadal dominó durante años y en el que Carlos Alcaraz está rompiendo todos los moldes.

Y ese deseo de querer tener éxito en el tenis le ha llevado a tirar la barrera del top-20 con tan solo 19 años–que serán 20 el próximo 17 de septiembre–y estar cada vez más cerca de lograr algo insólito como jugador profesional.

Rafa Jódar está cada vez más cerca de derribar la puerta del top-10Getty Images via AFP

Para el que no esté al tanto de los movimientos de Jódar, con su subcampeonato en el ATP 500 de Washington se ha colocado en la 11ª posición de la carrera hacia Turín, el lugar en el que se disputará la Copa de Maestros, y, en caso de seguir así, tiene serias opciones de acabar el año entre los ocho mejores, lo que le daría la posibilidad de competir en este torneo y ser el primer tenista de la historia en clasificarse a este evento en el año de su debut en el circuito.

«Esto me da confianza y perspectiva, porque sé que si hago las cosas bien y de la manera adecuada, con una mentalidad positiva, podré ser más consistente y poder rendir bien también en los próximos torneos», aseguró el de Leganés poco después de caer en la final de Washington ante Taylor Fritz, al que le jugó de tú a tú y contra el que perdió por pequeños detalles.

En definitiva, Rafa Jódar está creciendo a lo grande en su primer año como profesional y gente experta como David Ferrer o Álex Corretja coinciden en que el madrileño tiene el nivel para marcar una era en la élite del tenis. «Se le ve muy fino para tener 19 años. Cuando acabe el año tendrá tiempo para parar y hacer las cargas necesarias para que el cuerpo aguante».