La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero.
Gasto público
Los salarios de los funcionarios suman casi 100.000 millones más que en el año 2000
Si nuestra apuesta sigue la misma línea, llegará un día en que no podrán pagarse esos salarios, ya que habrá más empleados públicos que privados
Cuando yo era pequeño, mi padre me decía que de mayor tenía que ser funcionario. Yo siempre le respondía que no me apetecía tener que hacer oposiciones. Yo no entendía a mi padre en aquellos momentos. Hoy sí le entiendo.
He publicado un artículo aquí, en El Debate, en el que por desgracia hemos visto que la Administración Pública en el 2020 era el sector productivo más importante de la economía española. Ha conseguido desplazar al Comercio, la Industria y las Actividades inmobiliarias a los siguientes puestos en orden de importancia.
Hoy vamos a analizar cómo se han comportado los salarios de cada uno de esos sectores productivos a la largo del período 2000-2020.
Aquí tenemos la foto de partida y de final de la masa salarial por cada uno de los sectores. Vemos que en el 2000 la masa era de 316.224 millones de euros y que, en 20 años, crece un 72 % (+227.000 millones de euros). Debemos recordar que el PIB en este período creció un 73,2 %, lo que significa que hay una pequeña pérdida de poder adquisitivo de los salarios.
Veamos cuáles son los sectores perdedores de nuestra economía:
1) La Agricultura, que suponía un 3,7 % del PIB, sólo supone desde el punto de vista de los salarios un 1,1 % de la masa salarial. En 2020 baja al 0,9 % a pesar de tener un crecimiento del 45 %.
2) La masa salarial del sector industrial en este período sólo crece un 10,3 %, a pesar de que el sector creció un 32 %. Ha pasado de representar en 22 % de la masa salarial a sólo el 14 % en 2020.
3) La masa salarial de la construcción sólo crece un 2,9 %, a pesar de que el sector lo hace en un 7 %.
4) Los salarios de Actividades financieras y seguros crecen un 32,3 %, mientras que el sector creció un 80,5 %. Esto se debe al clarísimo efecto de la digitalización en este sector.
5) Y el comercio, que a pesar de crecer su masa un 65 %, lo hace por debajo de la media, aunque bastante por encima del crecimiento en su PIB, que sólo lo hace un 44 %
Sin duda, estos cuatro sectores han crecido por debajo de la media nacional. Además han perdido participación porcentual respecto del total. Representaban el 37,8 % y actualmente representan el 24,6 % de la masa salarial.
Los sectores que han hecho posible crecer la masa de los salarios un 72 % son:
1) La Información y las comunicaciones, que crecen un 90 % en su masa salarial, a pesar de que el sector en generación de valor sólo crece un 52 %.
2) Las Actividades inmobiliarias, que han crecido casi un 203 % a pesar de que el sector creció un 257 %. A efectos de importancia sólo suponen un 0,9 % del total de los salarios, cuando el sector desde el punto de vista de creación de riqueza supone el 11,7 %. Podemos deducir que este sector es poco generador de empleo, por no decir casi nulo.
3) Las Actividades profesionales, que han crecido un 200 %, mientras el sector sólo ha crecido un 135 %. Se convierte así en el cuarto sector en cuanto a aportación a la masa salarial.
4) Las Actividades artísticas y recreativas, que consiguen tirar de su masa salarial hasta casi un 81 %, cifra casi idéntica a la del crecimiento en valor.
5) Y por último la Administración Pública, que aunque no es el sector que más crece en masa salarial a nivel de porcentaje (+129 %), pasa a representar el 31,7 % del total de la masa salarial de nuestro país. Se convierte en el mayor empleador de este país. 172.000 millones avalan esta afirmación.
Procedamos, de acuerdo con mi propia perspectiva de siempre, a analizar un período menos largo y vamos a comprobar lo que ocurre con los salarios en el período 2010-2020.
En los últimos 10 años, la masa salarial de nuestro país sólo crece un 3,2 %, lo que implica que sólo crece en 17.000 millones de euros. Vemos también que hay 6 sectores: Agricultura (-0,4 %), Industria (-7,5 %), Construcción (-27,7 %), Comercio (-5,0 %), Actividades financieras (-14,7 %) y Actividades artísticas (-4,4 %) en los que su masa salarial decrece en este período de 10 años.
Por lo tanto, sólo hay 4 sectores que hacen crecer la masa salarial: la Información y Comunicaciones (+26,2 %), las Actividades Inmobiliarias (+24,8 %), las Actividades profesionales (+33,2 %) y la Administración Pública (+16,4 %).
Sólo este último sector, hace crecer la masa salarial total en 24.000 millones, cuando en nuestro país crece, tal cómo hemos visto, 17.000 millones.
En el anterior artículo decíamos que con el mapa del PIB había que apostar por lo que queremos ser en el futuro. Ahora le doy una nueva variable indirecta a nuestros políticos. Hay sectores que, aunque creen riqueza, no crean empleo (ese será el próximo artículo). No lo crean porque, aunque su PIB propio crezca mucho, su masa salarial crece muy poco, como en el caso de las Actividades Inmobiliarias.
Si uno de nuestros grandes problemas es el paro, tendremos pues que analizar dónde invertir para generar más masa salarial y más empleo para a su vez generar más riqueza.
Ahora bien: si nuestra apuesta es la de la Administración Pública, llegará el día que no podremos pagar esos salarios, porque habrá más empleados públicos que privados.
El sector Administración Pública en PIB ha crecido un 124 %, más de 50 puntos que el PIB total. Ha pasado a suponer el 18,7 % del PIB español y ser el sector más importante, pero desde el punto de vista de los salarios ha crecido un 129 % y ha pasado a suponer el 31,7 % del total de los salarios de nuestro país, casi 100.000 millones más que en el año 2000.
Sabemos que en el 2021 el crecimiento del empleo se ha producido fundamentalmente por la Administración Pública. No tenemos todavía los datos de la Contabilidad Nacional, pero seguro que ha empeorado esta situación.
Sabemos que en el 2022 el gasto público va a estar desaforado.
¿Podemos aguantar que la Administración Pública suponga el 25 % del PIB y el 40 % de la masa salarial?
Mi respuesta es no, pero le traslado estas preguntas a los políticos, que tendrán que gobernar después de Sánchez, y a sus equipos económicos. Les insto, les ruego, les pido y les sugiero que empiecen a contestar estas preguntas y a proponer medidas, o el día que lleguen al Gobierno puede ser tarde.