01 de julio de 2022

Una pantalla muestra al presidente ruso, Vladimir Putin, en la sesión del Foro Económico de San Petersburgo

Una pantalla muestra al presidente ruso, Vladimir Putin, en la sesión del Foro Económico de San PetersburgoEFE

Guerra económica contra Europa

Europa teme que los cortes de gas ruso busquen sembrar el caos en el mercado energético

Alemania e Italia alertan de que la reducción del suministro disparará el precio del gas y descocará la inflación. Putin podría haber iniciado una guerra económica contra la Unión Europea

Rusia continúa con su ofensiva silenciosa contra Europa. Moscú anunció este martes el corte parcial del gasoducto TurkStream del que se nutren Bulgaria, Grecia, Serbia, Rumanía y otros países extracomunitarios como Turquía. El Kremlin justifica el bloqueo en el desarrollo de «labores de mantenimiento».
Durante los últimos días, Putin ha ordenado la reducción del suministro de gas a los principales países europeos. Alemania sufre una importante caída de sus importaciones, después de que Moscú recortara la capacidad de envío de Nord Stream I en respuesta al rechazo de Canadá que se niega a reparar una turbina del gasoducto propiedad de Gazprom.

Putin trata de sembrar el caos en el mercado europeo de la EnergíaRobert Habeck, ministro alemán de Economía y Clima

Francia e Italia también han sido víctimas de las represalias del líder ruso. Ambos han dejado de recibir energía, lo que ha provocado que los precios de cotización del gas se disparen. «La reducción del aprovisionamiento de gas a través del gasoducto Nord Stream I es un ataque contra nosotros», dijo el ministro alemán de Economía y Clima, Robert Habeck que aseguró que Putin trata de «sembrar el caos en el mercado europeo de la Energía».
Lo cierto, es que los mercados han comenzado a agitarse con fuerza. Desde que el pasado 13 de junio Rusia anunciara una reducción de suministro a Alemania, Italia y Francia, el precio del gas se ha disparado. Desde los 83 euros/MWh marcados hace una semana, a los más de 128 euros alcanzados a lo largo de la sesión de este martes.
El temor a un corte prematuro de Rusia ha llevado a Roma a pedir una rápida reacción de Bruselas. «Para frenar el aumento general de los precios y proteger el poder adquisitivo del ciudadano es esencial actuar», pidió este martes el primer ministro Mario Draghi que solicitó «contener el encarecimiento del gas».
De esta manera, el expresidente del BCE instó a la Comisión Europea a introducir un «control o techo» al precio del gas ruso, lo que –según él– «permitiría reducir los flujos financieros hacia Moscú», reforzando así las sanciones.

Un misil ruso a la inflación europea

La caída de las exportaciones rusas a Europa podría provocar tensiones entre la oferta y la demanda, agudizando las consecuencias de la crisis energética que lleva meses instalada en el viejo continente, y disparando los precios a un ritmo mucho mayor que el actual.
Todo ello, tendría un impacto enorme en la inflación que desde el Banco Central Europeo tratan de contener con subidas escalonadas de los tipos de interés. Vladimir Putin podría haber dado con la tecla para declarar la guerra a la Unión Europea sin necesidad de pisar suelo comunitario.
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