Bernardo Silva, Cucurella, Dumfries y Diomande
El mercado de verano del Real Madrid: seis refuerzos, ingresos por ventas y el problema del centro del campo
El conjunto blanco se ha convertido en el gran agitador del mercado estival y se ha reforzado con seis futbolistas con los que espera volver a ganar tras dos años sin hacerlo
Diomande, una historia de engaños y medias verdades hasta llegar al Real Madrid
Después de dos temporadas en blanco en las que no ganó ningún título importante, el Real Madrid, consciente de esta situación, se propuso convertirse en uno de los principales agitadores del mercado de fichajes y a día 10 de agosto, a falta de algo menos de tres semanas del cierre de la ventana estival, se puede decir que lo ha conseguido.
Hasta la fecha, la entidad presidida por Florentino Pérez ha hecho un total de seis incorporaciones. La primera en anunciarse (y con la que muy pocos contaban, todo sea dicho) fue la de Marc Cucurella. El Real Madrid venía de experimentar numerosos problemas en esa posición y, ante las dudas generadas por Álvaro Carreras, la salida de Fran García rumbo al Betis y la baja de larga duración de Ferland Mendy, el conjunto merengue negoció de manera exprés con el Chelsea y se llevó, con permiso de Nuno Mendes, al mejor lateral izquierdo de la actualidad a cambio de 55 millones de euros.
Después llegaron las contrataciones de Ibrahima Konaté, Bernardo Silva y Denzel Dumfries, que fue el último en anunciarse por cuestiones puramente fiscales. El central francés llegó a coste cero procedente del Liverpool para reforzar un puesto en el que el conjunto blanco tuvo varios quebraderos de cabeza la temporada; el centrocampista portugués fue fichado con la misión de darle creatividad en la sala de máquinas al rey de Europa; y el lateral derecho neerlandés ocupó la vacante dejada por Dani Carvajal después de que el Real Madrid le pagara 20 millones de euros al Inter de Milán.
Y la traca final se produjo con los fichajes de Carlos Espí y Yan Diomande. El delantero de 21 años venía de completar un gran final de temporada con el Levante, al que dejó en Primera División, y José Mourinho no dudó en pedírselo a la dirección deportiva madridista. El técnico luso quería tener en su plantilla a un '9' rematador–parecido a Adebayor, al que solicitó en su primera etapa como técnico madridista–, la operación se completó rápidamente y el club merengue se gastó 25 millones de euros en el delantero nacido en Tavernes de la Valldigna (Valencia).
Espí se convirtió en el quinto refuerzo y se produjo días antes de que el Real Madrid cerrara a Yan Diomande, el fichaje más caro de su historia para mejorar la posición de extremo derecho, que llevaba sin tener a un jugador de primer nivel desde la salida de Gareth Bale.
Con esas seis incorporaciones, el Real Madrid se gastó un total de 225 millones. Pero en paralelo, la entidad que preside Florentino Pérez ingresó una cantidad similar gracias a una serie de ventas y los derechos de tanteo que se reservó con aquellos futbolistas que en su momento formaron parte del conjunto merengue, lo que le dio la posibilidad de cuadrar las cuentas.
El debe del centro del campo
Ahora bien, si por algo se ha caracterizado el mercado de fichajes del Real Madrid ha sido por su negativa a firmar un futbolista organizador en la sala de máquinas, algo que le ha perjudicado en las últimas dos temporadas y que no parece querer solucionar la dirección deportiva del club blanco visto lo visto.
Ese debe estuvo a nada de ser cubierto con el fichaje de Rodri Hernández, al que el Real Madrid le preparó un contrato de cuatro años con un salario elevado, pero a la hora de la verdad el centrocampista del Manchester City no le sedujo la idea de recalar en el Santiago Bernabéu y le comunicó a la entidad merengue su deseo de firmar por el Barcelona, el eterno rival del Real Madrid.
Rodri controla un balón en un partido del Mundial
Y una vez confirmado el 'no' de Rodri, el club blanco deslizó que no iba a firmar nada en una posición que le dio bastantes problemas en los dos últimos años y que ha ido, poco a poco, perdiendo calidad a raíz de las salidas de Casemiro, Toni Kroos y Luka Modric.
Así pues, todo hace indicar que el Real Madrid lo va a fiar todo a los futbolistas que ya tiene en plantilla para ocupar esa posición. Es decir, Tchouaméni, Camavinga y Fede Valverde se tendrán que jugar el ser titulares por mucho que Mourinho insistiera tanto en el fichaje de Rodri.