Las calderas de condensación permiten ahorrar
Calefacción
Cuánto consumen las calderas de condensación y en qué se diferencian de las tradicionales
Estas instalaciones permiten recuperar el calor latente, por lo que reducen considerablemente la emisión de gases contaminantes y son más eficientes
En los tiempos que corren, elegir un sistema de calefacción puede ser una de las decisiones más importantes para poder ahorrar en la factura energética. Asimismo, junto a la llegada del invierno, se presenta una época en la que el gasto suele ser mayor para combatir el frío.
En este sentido, al modelo de las calderas convencionales se le contrapone el de las calderas de condensación, un modelo caracterizado por su alta eficiencia energética. En el primer caso, funcionan a través de la combustión de un combustible, ya sea de gas natural o gasóleo, para calentar un fluido que recorre el sistema de distribución de la vivienda y permite calentarla.
Al mismo tiempo, aunque ha sido el modelo más extendido durante muchos años, está cada vez más regulado, ya que actualmente solo se permiten las de combustión estanca, homologadas a los estándares de seguridad y eficiencia energética. Por todo ello, es evidente que este sistema de calefacción está perdiendo en los últimos años.
Las calderas de condensación
Por otro lado, las calderas de condensación funcionan a través de un cambio de fase de una sustancia gaseosa a un estado líquido. Durante ese procedimiento, se produce el calor latente, una energía que en las calderas convencionales se pierde y que aquí se aprovecha para producir calor. Además, permiten reducir considerablemente la emisión de gases contaminantes y ser eficientes.
Debido a estos motivos, estas calderas constituyen un sistema de calefacción más sostenible, eficiente y barato. En lo que respecta a su precio, dependerá de la potencia de la caldera con la que se desee abastecer la vivienda, ya que pueden ir desde los 780 hasta los 1.800 euros. Finalmente, según ha explicado la OCU, las mejores pueden consumir, de forma anual, una media de entre 720 euros y 840 euros.