Fajos de billetes de euro.
El uso de billetes de euro tiene el mismo impacto ambiental que conducir 22 metros al día
El BCE ha publicado un estudio sobre la huella que deja este instrumento de pago
El Banco Central Europeo (BCE) ha publicado un estudio sobre la huella ambiental del uso anual por persona de los billetes de euro como instrumento de pago con la reveladora conclusión de que equivalen a conducir 8 kilómetros en coche, 22 metros diarios.
El estudio mide el posible impacto ambiental de todas las actividades que forman parte del ciclo completo de los billetes en euros, desde la adquisición de las materias primas, hasta la fabricación, distribución y circulación de los billetes y su retirada por los bancos centrales nacionales de la zona del euro. El estudio utiliza la metodología de la huella ambiental del producto (Product Environmental Footprint, PEF) de la Comisión Europea y sigue al análisis del ciclo de vida de la primera serie de billetes en euros llevado a cabo en 2004.
Los factores principales que contribuyen a la huella ambiental de los billetes en euros como medio de pago son el consumo de energía en los cajeros automáticos y el transporte, seguido del procesamiento de los billetes por los BCN, la fabricación del papel y la comprobación de su autenticidad en las tiendas. La larga vida útil de los billetes y su utilización para numerosos pagos hacen que el impacto de su fabricación sea menor que el de su transporte y distribución.
«El Eurosistema ha asumido el compromiso de hacer que los billetes en euros sean lo más respetuosos posible con el medio ambiente, asegurando al mismo tiempo que el efectivo esté ampliamente disponible y sea generalmente aceptado», señaló Piero Cipollone, miembro del Comité Ejecutivo del BCE.
Desde 2004, el Eurosistema ha realizado esfuerzos para reducir la huella ambiental de los billetes en euros, por ejemplo, utilizando solo algodón 100 % sostenible y prohibiendo el vertido de residuos de billetes.
Asimismo, los fabricantes de cajeros automáticos y los bancos han logrado avances en la reducción de impacto ambiental de sus máquinas. El estudio publicado hoy muestra que las mejoras en la eficiencia energética de los cajeros automáticos contribuyeron a una disminución del 35 % de su huella ambiental entre 2004 y 2019.