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El Tesoro mantendrá en 2026 una estrategia similar al pasado año y emitirá 55.000 millones

La mayor parte de la financiación neta se concentrará en bonos y obligaciones

El Tesoro Público español mantendrá en 2026 una estrategia similar al ejercicio previo, con un volumen de financiación neta prevista de 55.000 millones, el mismo que en 2025, si bien las emisiones brutas aumentarán ligeramente porque se esperan más amortizaciones.

En concreto, para este año, el Tesoro, organismo dependiente del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, ha estipulado unas emisiones brutas de 285.677 millones de euros, con un incremento del 4 % respecto a 2025, debido al mayor volumen de vencimientos.

El Tesoro espera que esos vencimientos de medio y largo plazo asciendan a 126.935 millones, incluyendo una amortización prevista del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) de 3.643 millones.

Los 103.742 millones restantes serán de letras. Así, la emisión bruta a medio y largo plazo ascenderá a 176.935 millones, y la de letras, a 108.742 millones.

El Tesoro mantendrá asimismo su pauta de emisión de valores, y obtendrá el grueso de su financiación a través de las subastas regulares tanto de letras como de bonos y obligaciones. Está prevista la realización de 48 subastas ordinarias de estas denominaciones.

En este sentido, el Tesoro ha explicado que, al igual que en ejercicios anteriores, la mayor parte de la financiación neta se concentrará en bonos y obligaciones, con 50.000 millones, y los 5.000 millones restantes en letras.

De esta manera, el Tesoro encadenará tres años consecutivos de emisión neta positiva en letras, para dotar de mayor liquidez al mercado secundario por la fuerte demanda minorista.

Al margen de las subastas regulares, en 2026 el Tesoro mantendrá las pujas sindicadas, y espera continuar realizando reaperturas del bono verde, emitido en 2021. Respecto a 2025, el organismo cerró el año con 54.775 millones de euros en emisiones netas, alrededor de 5.000 millones menos de lo previsto a principios del ejercicio.

La emisión neta se concentró en instrumentos a medio y largo plazo, por un total de 49.792 millones, mientras que los 4.984 millones restantes correspondieron a letras.

La emisión bruta total ascendió a 274.017 millones, lo que supuso un aumento de 14.652 millones respecto a 2024, debido al mayor volumen de amortizaciones. De ese total, los instrumentos a largo plazo representaron 171.305 millones, y las letras, 102.712 millones.

La vida media de la cartera se mantuvo estable por quinto año consecutivo, en torno al máximo histórico de ocho años alcanzado en 2021. Asimismo, el coste medio de la deuda en circulación aumentó diez puntos básicos respecto a 2024, hasta situarse en el 2,31 %, un nivel reducido en términos históricos.

Igualmente, el coste medio de la nueva deuda en 2025 se situó en el 2,70 %, lo que supone una disminución de 74 puntos básicos respecto a 2023 (3,44 %) y de 46 puntos básicos frente a 2024 (3,16 %).

El peso de los intereses de la deuda del Estado sobre el PIB se mantuvo en torno al 2 %, «niveles históricamente contenidos», según el Tesoro.

En cuanto a la estructura de la base inversora, destacó el incremento de la participación de los no residentes, que alcanzaron el 47,8 %, el segundo registro más alto de la serie histórica del Tesoro.

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