Los secretarios generales de CCOO, Unai Sordo (c), y UGT, Pepe Álvarez (i), hacen declaraciones antes de participar por el centro de Valladolid en una protesta contra las políticas del gobierno autonómico de PP y Vox
Pepe Álvarez y Unai Sordo marchan contra PP y Vox en Valladolid y dan la espalda a la protesta agraria
Se demuestra, de nuevo, la doble vara de medir de los principales sindicatos del país, politizando una nueva marcha justo cuando todo el campo español ha salido a las calles
El campo español ha dicho basta. Agricultores y transportistas han sido los grandes protagonistas de los últimos días como consecuencia del trato vejatorio del Ejecutivo. Una realidad que, sin embargo, no ha parecido importar a los principales sindicatos del país. CCOO y UGT, que a través de sus máximos representantes han dado la espalda a las demandas de miles de trabajadores para continuar con su posición sectarista contra PP y Vox.
En concreto Unai Sordo y Pepe Álvarez se han hecho notar en Valladolid, donde unas 4.000 personas –según la Delegación del Gobierno– se han manifestado en una protesta contra las políticas del gobierno autonómico de PP y Vox bajo el lema 'Respeto por Castilla y León', con la que denuncian un «retroceso» en la Comunidad en el segundo aniversario del pacto de gobierno, y a la que se han sumado más de 120 organizaciones y colectivos sociales, políticos y culturales.
La marcha ha contado –además de la presencia de Unai Sordo y Pepe Álvarez– con el viceportavoz de Sumar en el Congreso, Enrique Santiago, y el secretario de estado de Cultura, Jordi Martí, así como los líderes del PSCyL, Unidas Podemos o IU en la comunidad.
Pepe Álvarez ha afirmado que el gobierno de PP y Vox en la Comunidad «ha abierto una situación de mayor polarización política en España. Este es el Gobierno que nos está llevando a una situación de enfrentamiento como no habíamos visto nunca»; y ha reclamado que la derecha no pacte contra la ultraderecha, igual que no se hace en Europa, porque trae pérdida de derechos para mujeres, la cultura, los ciudadanos y, en particular, los trabajadores.
Se demuestra, de nuevo, la doble vara de medir de los principales sindicatos del país, politizando una nueva marcha justo cuando todo el campo español ha salido a las calles, desembocando en un paro indefinido que afectará a todos los hogares del país.