Pisos en el Ensanche de Vallecas
Luz verde del Consejo de Ministros a los avales del 20 % para comprar vivienda: claves, requisitos e inconvenientes
Los expertos dudan del impacto de una medida cuestionada también por Podemos, que queda a la espera de un acuerdo con las entidades bancarias
Luz verde del Consejo de Ministros a los avales del ICO para ayudar a jóvenes y rentas bajas a adquirir una vivienda. Los avales están dirigidos a jóvenes de hasta 35 años y familias con menores a su cargo sin límite de edad, siempre que sus ingresos individuales sean inferiores a 37.800 euros brutos al año.
La cuantía se elevará al doble si la vivienda es adquirida por dos personas. Para su materialización, sin embargo, el Ejecutivo necesitará contar con el respaldo de las entidades bancarias, en el marco de un contrato de aval a formalizar entre el ICO y las entidades que aún no se ha negociado.
«El plazo está previsto para el 31 de diciembre de 2025 a la espera del acuerdo con las entidades financieras, y se podrá prorrogar en dos años adicionales», ha avanzado la ministra de vivienda, Isabel Rodríguez, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
La estimación del Gobierno es que beneficie a 50.000 viviendas, especialmente en mercados tensionados y en el medio rural. Los solicitantes deberán cumplir los requisitos mínimos de solvencia necesarios para solicitar una hipoteca.
Este tipo de ayudas, que buscan dar acceso al mercado inmobiliario a aquellos que no logran ahorrar el 20 por ciento necesario para comprar una casa, se conocen en el argot inmobiliario como help-to-buy. Ya existen en algunas comunidades autónomas, como Madrid, detalla Julián Salcedo, presidente del Foro de Economistas Inmobiliarios, donde se financia hasta el 95 por ciento de la compra.
La propuesta ha sido cuestionada por Podemos, antaño socio de Sánchez, que la ha llegado a calificar de ayuda encubierta a la banca. Salcedo, por su parte, considera que tendrá un impacto limitado, dada la cuantía que se presupuestará (2.500 millones de euros) y el perfil de los potenciales beneficiarios.
Las claves
«El aval no es gratuito sino que devenga intereses, que hay que pagar, elevando por ejemplo una cuota hipotecaria de 700 a 950 euros. Esa persona puede ser solvente para pagar una hipoteca pero insolvente para desembolsar la cuota y el aval», detalla Salcedo a El Debate. Y es que, según explica el experto, una persona que carece del 20 por ciento de la entrada «va justita, y con cualquier vaivén puede entrar en la insolvencia. La mayoría de los que tienen posibilidad de usarla ni tienen la cuantía ni la capacidad de pago necesaria».