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Trump en La HayaAFP

¿Qué supondría para España una guerra comercial con Estados Unidos?

Donald Trump amenazó a España con «hacerles pagar el doble» tras la negativa de Pedro Sánchez a comprometerse a invertir el 5 % del PIB en Defensa

«Vamos a negociar con España un acuerdo de comercio y les vamos a hacer pagar el doble». Así respondía, este miércoles, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, al ser preguntado por la negativa de Pedro Sánchez a comprometerse a invertir el 5 % del PIB en Defensa. Unas declaraciones que dejan la puerta abierta a que Estados Unidos imponga unos aranceles específicos a los productos españoles.

Teóricamente no lo puede hacer, ya que la política comercial internacional de España está cedida a la Unión Europea y por tanto, las cuestiones comerciales se negocian como un bloque. Pero, «sí podría castigarlo indirectamente, gravando productos específicos que sólo afectan a España», asegura Raymond Torres, director de Coyuntura y Análisis Internacional de Funcas.

También podría imponer aranceles a productos procedentes de un país concreto, «justificándolo en base a las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), tal y como hizo con la aceituna negra en 2018, que alegó que existía dumping», explica, por su parte, Raúl Minguez, director del Servicio de Estudios de Cámara de España. En ese caso, la Unión Europea actuó –ya que España no puede hacerlo unilateralmente– y llevó ante la OMC ese tributo, que sumaba, de media, el 34,75 %. Este organismo dio la razón a Bruselas, pero EE.UU. no cumplió la sentencia y nunca los levantó, suponiendo para el sector un daño superior a los 230 millones de euros.

Por otro lado, existe otra posibilidad que engloba a todos los países de la Unión Europea y es que «imponga más aranceles a los 27, y que sean estos los que presionen a España», cuenta José María Rotellar, profesor de Economía y director del Observatorio Económico de la Universidad Francisco de Vitoria.

Sea como fuere, Trump pone en jaque a los sectores más beneficiados por el intercambio comercial: la automoción, la maquinaria, el vino y el aceite de oliva. Según las estadísticas del comercio exterior español, los sectores más expuestos son el de maquinaria y aparatos mecánicos, suponiendo el 13,8 % del total, el comercio de grasas y aceites, con el 13,5 %, y la exportación de aparatos y material eléctrico (8,3 %).

Solo el sector agroalimentario se juega 3.500 millones, al tener en Estados Unidos su principal destino fuera de Europa. De esta cifra, mil millones corresponden al aceite de oliva, 335 al vino y 200 a la aceituna de mesa.

Ya de por sí, España tiene una balanza deficitaria respecto a Estados Unidos, lo que significa que le compramos más de lo que le vendemos. En concreto, en 2024, España exportó 18.179,1 millones de euros, mientras que importó 28.192,6 millones, lo que deja un déficit comercial para España de 10.013,5 millones de euros.

En total, las exportaciones españolas hacia el país norteamericano supusieron un 1,1 % del PIB, frente al 3,2 % de la UE. Dejando de lado los sectores más afectados, a los que se les puede hacer un buen descosido, la exposición del conjunto de nuestra economía es reducido.