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Análisis económicoJosé Ramón Riera

España en decadencia: se paga más, se trabaja menos... ¡y se produce menos por persona!

Cuando los inversores internacionales vean estos números, y los verán pronto, nos empezarán a sacar de sus listas donde invertir, sumado a la inseguridad jurídica y la corrupción

Eurostat acaba de publicar las estadísticas de productividad de las economías europeas, pero hoy solo quiero explicar lo que nos ha pasado en España desde que llegó este gobierno.

Para desarrollar este artículo voy a coger tres indicadores que considero claves y que voy a desarrollar brevemente cada uno de ellos a continuación:

El Coste Laboral Unitario Nominal, basado en horas trabajadas, que en el caso de Eurostat lo que mide es el costo del trabajo necesario para producir una unidad de producto (por ejemplo, un coche, una prenda, etc.). Nominal lo que indica que no está ajustado por inflación, es decir, es a precios actuales. Basado en horas trabajadas, quiere decir que, en lugar de estar basado en empleados o salarios mensuales, se calcula tomando en cuenta las horas efectivamente trabajadas. Este indicador se usa para medir la competitividad de una economía o un sector. Si sube mucho, puede indicar que producir se está volviendo más caro sin que haya mejoras en productividad. Ojo que los datos que presentaré son realmente preocupantes para la economía española.Horas trabajadas por persona empleada o también se puede decir «Horas trabajadas por ocupado» en contextos más técnicos o estadísticos. Este indicador mide cuántas horas, en promedio, trabaja cada persona que tiene empleo en un periodo determinado, en este caso un año. Es útil para analizar la intensidad laboral en una economía, cambios en jornadas laborales o posibles aumentos del teletrabajo o reducciones de jornada. Este indicador sirve para realizar comparaciones internacionales sobre el uso del tiempo laboral.Productividad laboral real por persona empleada. Este indicador mide cuánto valor económico (PIB real) genera, en promedio, cada persona empleada en una economía. Se calcula dividiendo el PIB en volumen encadenado, ajustado por inflación, entre el número total de personas empleadas. Este indicador es importante, porque permite evaluar la eficiencia del trabajo en una economía. Es muy útil para comparar la productividad entre países o sectores. Dado que un aumento puede deberse a mejoras tecnológicas, mejor formación o mayor inversión en capital.

Los datos que vamos a ver analizar, como ya dije al principio de este artículo desde 2018 hasta 2024, que es el último dato disponible.

Los datos que publica Eurostat están calculados en modo de un índice igual a 100 en 2015, es decir, si el índice da un número como 120, esto significa que este indicador ha crecido en un 20 % desde 2015 y si da 90 es que ha decrecido un 10 %.

Los tres índices de productividad los voy a comparar con la zona euro, en la que están englobados los países con lo que debemos compararnos como Alemania, Francia, Italia y Países Bajos, que somos las cinco economías más importantes del euro.

El coste laboral unitario en España ha subido un 27,4 % desde 2018, frente al 21,2 % en la Eurozona. Esto significa que España se ha encarecido más para producir cada unidad de producto, en términos de salarios y productividad.

En 2018, España era un 2,1 % más barata que la media europea. En 2024, ya es un 2,9 % más cara.

Estas son las cosas que Yolanda Díaz no es capaz de entender, porque nunca ha sido empresaria. De serlo, habría cerrado por concurso de acreedores todos sus proyectos. No se da cuenta que en estos momentos producir en España ya es un 2,9 % más caro que la media de la Zona Euro, cuando hace 6 años éramos más baratos.

Cuando los inversores internacionales vean estos números, y los verán pronto, nos empezarán a sacar de sus listas donde invertir, si a eso le añadimos la inseguridad jurídica y la corrupción, Huston tenemos un problema.

Las horas trabajadas por persona empleada ya son menos que en 2015, la productividad ha caído un 3,5 % desde 2018, mientras que en la zona euro el descenso es menor y cae un 1,4 %. Esto es consecuencia de la reforma laboral con más contratos a tiempo parcial. Pero también menor intensidad laboral.

Una reforma laboral que sólo ha perjudicado a los trabajadores, porque en el fondo ha beneficiado a las empresas al darle herramientas de mayor flexibilidad de contratación. Lo importante es que Yolanda no se entere.

Y, por último, la productividad real por persona, el indicador clave ha caído en España un 0,7 %, mientras que en la zona euro ha subido ligeramente 0,2 % y nos coloca a la altura de la productividad en 2015. Una década perdida.

En 2018 la productividad española estaba muy cerca de la media europea 99,7 %. En 2024, se ha alejado hasta el 98,8 %. Estamos ante una situación tremendamente preocupante, otra más, pero a quien más le preocupa es sin duda a los empresarios, pequeños y medianos, no los del IBEX 35, sino todos esos que tienen empresas de más de 50 empleados que ven como está perdiendo competitividad con los productos asiáticos que vienen de China, India, Vietnam, Corea del Sur, Taiwán y todos los otros países emergentes de aquellas zona, capaces de producir, cada día con más calidad, donde el I+D+i se ha convertido en un modelo de trabajo permanente y donde los costes laborales crecen mucho menos que los españoles, las horas trabajadas no disminuyes y la productividad real aumenta.

Un día la derecha tendrá que gobernar y este es un problema económico muy serio, tan serio como el de las pensiones y su financiación, tan serio como el del déficit y la deuda y tan serio como el gasto político.