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El ministro Pablo Bustinduy, este jueves sentado en su escaño

El ministro Pablo Bustinduy, este jueves sentado en su escañoEFE

El laberinto de la extrema izquierda

El ministro Bustinduy, la nueva esperanza de Sumar, empieza su campaña con un fracaso

El decreto ley con el que el titular de Derechos Sociales pretendía topar los precios en situaciones de emergencia cae derogado a la vez que su nombre se abre paso en las quinielas para suceder a Yolanda Díaz

Es el nombre y el hombre del momento en el universo Sumar después de la renuncia inducida de Yolanda Díaz a encabezar nuevamente la candidatura. El ministro Pablo Bustinduy ha emergido como uno de los principales aspirantes a hacerse con el trono de la todavía –y hasta el final de la legislatura– vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo.

Hasta Gabriel Rufián, el promotor de un frente plurinacional de izquierdas que de momento no ha tenido demasiado acogida, se ha rendido a las virtudes del titular de Derechos Sociales y Agenda 2030. Según él, también portavoz de ERC en el Congreso, sería «maravilloso» que Bustinduy fuera el candidato de la nueva coalición.

El ministro protagonizó este jueves su primer acto de campaña, que se saldó con una derrota externa, pero con una victoria interna. No fue en ningún polideportivo ni sala, sino en el hemiciclo del Congreso, donde Bustinduy defendió la convalidación de un real decreto ley de su Ministerio para limitar los precios de bienes y servicios en situaciones de emergencia, como lo fue el accidente de Adamuz.

La norma fue derogada con 172 votos a favor y 177 en contra, por sorpresa, porque el Gobierno no contaba con que Junts votara 'no' junto con el PP y Vox (por el contrario, la coalición sí sabía de antemano que el escudo social iba a decaer por segunda vez). Pero su promotor aprovechó la tribuna como pista de despegue, con parte de la bancada de Sumar aplaudiéndolo con fruición.

El debate sobre la convalidación de un real decreto ley siempre comienza con un miembro del Gobierno interviniendo en su defensa. Lo que no es tan habitual es que ese miembro en cuestión tome por segunda vez la palabra para cerrar el debate. Bustinduy lo hizo, habló al inicio y también al final, la segunda vez con Yolanda Díaz de cuerpo presente en la bancada azul del Congreso. «Si el Congreso tumba este real decreto ley y se vuelve a producir –ojalá no suceda– una situación de emergencia y vuelve a haber subidas desproporcionadas, abusivas de los precios de los servicios esenciales para aprovecharse de esa situación de vulnerabilidad de la gente, cada uno de esos abusos llevará la firma, el nombre y el apellido de quienes hoy voten en contra de esta medida», advirtió dirigiéndose a los diputados del PP, Vox y Junts.

Si Yolanda Díaz era un escollo insalvable para atraer a Podemos a una candidatura conjunta de la extrema izquierda, Bustinduy tampoco es más indicado en ese sentido. Se alineó con Íñigo Errejón en la asamblea estatal en la que este último disputó el liderazgo del partido a Pablo Iglesias. A pesar de ello, fue elegido candidato a las elecciones europeas de 2019, pero renunció poco antes y anunció su abandono de la primera línea política. La vicepresidenta segunda lo repescó para su campaña de las generales de 2023 y, después, le confió una cartera ministerial. En cualquier caso, la fusión con Podemos sigue siendo hoy por hoy una entelequia, a juzgar por la gélida reacción de los morados al anuncio de Díaz.

El paso a un lado de la socia de Pedro Sánchez ha abierto en canal el debate que en Sumar pretendían posponer: el del candidato. O candidata. Hace dos semanas, la ministra de Sanidad hacía la siguiente metáfora en la sala de prensa de la Moncloa, para advertir de los riesgos de empezar por la casa por el tejado: «Lo que necesitamos es construir la casa y, si nos remitimos a la fábula de los tres cerditos, que la casa sea de piedra. Es lo que estamos haciendo, pasar de una casa de madera a una casa de piedra, y en esa casa de piedra no vamos a cometer el error de empezar por el tejado», señaló Mónica García. En esa misma comparecencia, el propio Bustinduy prometió: «La izquierda va a estar a la altura defendiendo lo que defendemos: la justicia social, el Estado del bienestar, los derechos humanos».

Sin embargo, el anuncio de Díaz ha desatado la impaciencia y la rumorología, ambas cosas a la vez. La propia García está en las quinielas, como también la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau. No así el líder de Izquierda Unida, Antonio Maíllo que es el candidato a las elecciones de junio en Andalucía.

El Debate publicó el pasado mes de septiembre que Sumar había tanteado a Podemos ofreciendo a los morados la posibilidad de concurrir en una lista conjunta encabezada por el secretario general de Comisiones Obreras, Unai Sordo. Pero Podemos lo rechazó en su momento, como contó este periódico, y lo sigue rechazando ahora, aunque el nombre de Sordo también está circulando. El ministro Ernest Urtasun no está en la línea de salida, y tampoco Sira Rego ni la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero.

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