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Agua del grifo

Agua del grifoGetty Images

Los españoles cambian el agua embotellada por la del grifo: los motivos por los que se dispara su consumo

El 67 % de los encuestados elige el agua corriente como su opción habitual, un aumento de cuatro puntos porcentuales respecto a la edición anterior

En función de la zona de España en la que residamos, el agua del grifo es más o menos consumida. Esto se relaciona, a menudo, con su dureza o su calidad, provocando que, por ejemplo, en territorios más próximos a las costas se tienda a consumir más agua embotellada.

No obstante, cada vez más personas en nuestro país apuestan por el agua del grifo. Así lo muestra el IX Barómetro de Conductas Sostenibles de Aqualia, que enlaza este hábito con un afán por ser más respetuoso con el medio ambiente. Los datos del estudio, obtenidos a través del Sosteniblómetro entre el 9 de diciembre de 2025 y el 21 de mayo de 2026, reflejan una creciente concienciación ciudadana sobre la importancia de realizar un uso más responsable de los recursos y reducir las emisiones asociadas al consumo.

Una de las conclusiones más relevantes del barómetro es el creciente protagonismo del agua del grifo frente al agua embotellada. El estudio revela que el 67 % de los participantes la elige como su opción habitual de consumo, lo que supone un aumento de cuatro puntos porcentuales respecto a la edición anterior.

Este cambio de hábitos también se refleja en el consumo fuera del hogar. Actualmente, el 69 % de los encuestados asegura pedir agua del grifo cuando acude a bares o restaurantes, una cifra significativamente superior al 54,5 % registrado en la anterior oleada del estudio. El incremento, de más de 15 puntos porcentuales, confirma una tendencia cada vez más consolidada entre los consumidores.

Este cambio de comportamiento favorece la reducción del uso de envases de un solo uso, limita las emisiones derivadas del transporte y distribución del agua embotellada y promueve un aprovechamiento más sostenible de los recursos disponibles. De este modo, optar por el agua del grifo se afianza como uno de los gestos cotidianos más eficaces para disminuir el impacto ambiental asociado al consumo doméstico.

Según otro estudio, este de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el 41 % de los españoles muestra reticencias a la hora de beber agua del grifo, y uno de cada cuatro la utiliza únicamente para cocinar. Esto ocurre pese a que, en el 99,5 % de los casos, el agua del grifo en España es segura y cumple con la normativa sanitaria.

Este comportamiento refleja una creciente brecha entre la calidad objetiva del agua y la percepción que tienen los consumidores sobre ella. Más allá de su potabilidad, factores como el sabor, el olor o la presencia de determinados compuestos influyen directamente en los hábitos de consumo.

Un ejemplo de esto es el caso de la Comunidad de Madrid, con una de las aguas del grifo más valoradas, donde el 96 % de los ciudadanos dicen consumirla frente a las embotelladas. El Canal de Isabel II ha desarrollado un estudio basado en encuestas telefónicas, entrevistas a distintos colectivos y focus groups, y los encuestados subrayan que el 82 % de quienes conocen el agua de otras regiones afirman que prefieren la de Madrid.

139 litros por habitante y día

El consumo de agua del grifo para beber es difícil de calcular, ya que esta se utiliza también en el baño o para las tareas de limpieza de los hogares y centros de trabajo. Tal y como destacan desde Aquae Fundación, dos tercios del agua del grifo consumida en el hogar se emplean en el baño. En concreto, cada descarga de un inodoro consume entre 7,5 y 26,5 litros de agua. Si hablamos de duchas, en una de cinco minutos se utilizan entre 95 y 190 litros de agua del grifo. Con todo, cada persona consume una media de 139 litros por habitante y día, entre 162 y 169 en poblaciones de menos de 100 mil habitantes y 107 en áreas metropolitanas.
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