Nos están engañando: el Estado se endeuda en 61.500 millones, seis veces más de lo que dice el déficit
Alguien está pervirtiendo las finanzas públicas y eso, si es así, es un delito contemplado en el código penal
Cada día está más clara la perversión total que están teniendo nuestras finanzas públicas. Hoy vamos a repasar una paradoja que me deja muy preocupado y que además está claro que nos lleva a una conclusión: alguien está pervirtiendo las finanzas públicas y eso, si es así, es un delito contemplado en el código penal.
Esta manipulación de la Contabilidad Nacional es delito para los empleados que, a sabiendas de que los datos no son correctos, los publica y al político que lo hace por inducción a cometer un delito.
Así que para que unas estadísticas estén manipuladas y/o falseadas se necesitan dos actores, empleados públicos y políticos que los induzcan a falsearlas y/o manipularlas.
Lo que les voy a mostrar es una paradoja difícil de que se produzca y es que, teniendo superávit de caja y déficit en la Contabilidad Nacional, el Estado tiene que endeudarse en seis veces el déficit contable.
¿Qué es el déficit de caja?
El déficit de caja es la diferencia entre ingresos y pagos realizados en un periodo concreto. Es decir, es como mirar la cuenta corriente del Estado, si en los cinco primero meses del año han entrado más impuestos de los que se han pagado en gastos, el saldo será positivo.
Así vamos a ver que en los cinco primeros meses de 2024 teníamos un déficit de caja mientras que en el mismo período de 2025 tenemos un superávit de caja.
El problema es que este dato no incluye los compromisos de pago pendientes ni los gastos ya devengados que se pagarán más adelante. Basta con retrasar pagos a proveedores, aplazar transferencias a comunidades autónomas o acumular facturas en los cajones para que el resultado de caja luzca positivo.
¿Qué es el déficit contable?
Este mide los gastos comprometidos, aunque no se hayan pagado aún. Es el indicador que Bruselas y los mercados realmente miran porque refleja la realidad económica de las cuentas públicas.
A cierre de mayo de 2025, el déficit contable acumulado ya es de -10.075 millones, un 11,3 % peor que hace un año, que lo fue de 9.055 millones en mayo de 2024. En otras palabras, aunque la caja aparezca en positivo, el Estado ya ha comprometido gastos que no puede financiar con ingresos ordinarios.
Ahora bien, si tenemos un superávit de caja y un déficit contable ¿cuál es el motivo de tener que endeudarnos en 6,1 veces más que el déficit contable?
Antes de explicarlo quiero que tengan los números a su disposición y para que si alguien quiere los pueda consultar.
Tenemos a cierre de mayo un superávit de caja de 747 millones, cuando en 2024 teníamos un déficit de caja de 4.877 millones de euros, lo cual quiere decir o que este año hemos pagado menos o hemos ingresado más o las dos cosas a la vez.
El déficit contable es de 10.075 millones de euros, exactamente 1.020 millones más que el año pasado, lo cual quiere decir que la diferencia entre contabilizado en ingresos y gastos ha crecido en esa cifra.
Todos esto datos están el en informe mensual que publica la Intervención General del Estado es sus páginas 4 y 5.
Todos estos datos corresponden a la consolidación de la Administración Central del Estado, la Seguridad Social, los Organismos Autónomos dependientes del Gobierno y las Comunidades Autónomas, no incluyendo a las Corporaciones Locales.
Según los datos del Banco de España, donde está el ex ministro del gobierno José Luis Escrivá, nos dicen que la deuda en los últimos 12 meses ha crecido de forma consolidada en 61.582 millones de euros, donde las Corporaciones Locales han bajado su deuda en 251 millones, mientras la Administración General necesita endeudarse en 70.896 millones, aunque 12.052 millones son en nombre de otros y las comunidades solo se endeudan en 2.989 millones aunque seguro que una parte importante de esos 12.000 millones han ido para financiar a algunas comunidades.
O hay facturas que aún no han sido contabilizadas o hay «maquillaje» político
Así que aquí podemos ver que esto es completamente incongruente, salvo… que haya hay facturas que aún no han sido contabilizadas, por retrasos administrativos, que no me lo creo, o por «maquillaje» político, no aparecen en el déficit… aunque el Tesoro sepa que tendrá que pagarlas pronto.
Así que salvo que alguien me demuestre lo contrario, en estos momentos tenemos un pufo contable cercano a los 50.000 millones, que el Tesoro sabe que tiene que pagarlo y que ya ha pedido el dinero por anticipado, porque los tipos de interés son buenos y dado que hay que pagar mejor tenerlo en caja.
No nos olvidemos que, a esta espeluznante cifra de 1,663 billones de deuda en mayo, cuando el 19 de agosto el Banco de España publique los datos de junio, esta cifra habrá subido en 25.000 millones y estaremos en 1,668 billones a solo 14.000 millones de la cifra que le hemos dicho a Bruselas que tendremos a finales de año.
Claro que estamos a punto de recibir 24.000 millones de euros de los Fondos Next Generation, que vamos a usar como siempre para pagar gasto corriente y eso evitará durante varios meses la necesidad de endeudarse.
Pero la realidad es que la Contabilidad Nacional está trucada y hoy lo han podido comprobar de forma fehaciente.
Creo que en algún momento alguna organización privada tendrá que tomar la iniciativa de plantearse una demanda colectiva contra el Ministerio de Hacienda sus órganos políticos y directivos.