La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras.
Economistas critican la atención al cliente en catalán: «Es un acuerdo político que no favorece a las empresas»
Los catedráticos Rafael Pampillón y Santiago Carbó llaman la atención sobre el impacto de la medida en los costes de las compañías
El último trágala del PSOE ante Junts: la atención al cliente de las empresas de Cataluña en toda España tendrá que ser en catalán
La petición de Junts de que se atienda a los clientes de las empresas en catalán en toda España sigue levantando reacciones, especialmente contundentes desde el mundo empresarial.
El catedrático de la Universidad de Valencia Santiago Carbó tiene claro que la propuesta no es una buena idea: «Poner nuevas normas a las empresas en un contexto global en el que tienen que competir con otras empresas que tienen un marco regulatorio bastante más ligero, no parece oportuno. Es un acuerdo político que no favorece ni a la economía ni a las empresas, y creo que es importante resaltarlo», señala en el audio que puede oírse al principio de este artículo.
Carbó lamenta que, en un momento en el que hay que simplificar la vida de las empresas, se les complica más, algo que perjudicará especialmente a las pequeñas y medianas empresas. Por eso, el catedrático de la Universidad CEU San Pablo, Rafael Pampillón no duda en calificar la medida como «discriminatoria». «Exigir que se sepa vasco, catalán, valenciano y gallego es discriminar, y para las empresas es una barrera. Que no haya libertad para rotular en cualquier idioma, que no se atienda en la lengua que uno prefiera... Que cada uno haga lo que crea conveniente para sus ideas y sus negocios, pero que haya libertad es fundamental. Sin ella y con regulaciones, las empresas tienen más costes y dificultades para poder competir en los mercados nacionales e internacionales», indica también en el audio que puede oírse al principio del artículo.
Y mientras tanto, alimentos de primera necesidad cada vez más caros
La atención al cliente en catalán ha sido un tema central de la semana, que ha dejado de lado otros temas muy importantes, como por ejemplo el incremento de los precios de los alimentos. En los siete primeros meses del año, el café ha subido un 15,9 %, los huevos un 15,7 %, las frutas un 14,3 %, y el chocolate está casi un 20 % más caro que hace un año.
En el audio que hay al comienzo del artículo, Pampillón explica que la subida de estos precios se debe «a la escasez de la oferta, porque ha habido muy malas cosechas en el café, ha habido malas cosechas en el cacao, los huevos atraviesan la crisis de la fiebre aviar... Eso lleva a que el precio de estos productos esté subiendo más que la inflación».
Carbó recalca que «se ha perdido parte del poder adquisitivo en todo este proceso de inflación habido tras la pandemia y la guerra de Ucrania. No es un entorno fácil», al que además hay que sumar el elevado coste de la vivienda. «Ha pasado un tiempo largo de la pandemia. El ahorro se ha ido erosionando y ahora hay que luchar más por mantener el nivel de vida que se tenía», añade.