Fundado en 1910

Imagen de un supermercadoEl Debate

Los Veintisiete analizan la creación de la marca ‘Made in Europe’ para impulsar la competitividad europea

Los presidentes de Gobierno se concentran en el castillo de Alden Biesen (Bélgica) para ver cómo llevar una política comercial más unitaria

Los presidentes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete analizarán en un «encuentro informal» este jueves en el castillo belga de Alden Biesen la forma de impulsar la competitividad europea que quite el lastre de dependencia de otros grandes mercados como el de Estados Unidos o el de China.

Entre otras medidas, abordarán la propuesta francesa, uno de los principales mercados europeos, de crear la marca ‘Made in Europe’, al más puro estilo ‘Made in Spain’ del que tanto se habló en los años 90 en nuestro país. Sin embargo, algunos países como Alemania o Italia, otros de los grandes mercados europeos, no lo ven tan claro ya que supondría renunciar a su propia personalidad mercantil. En memoria de todos está la etiqueta de «tecnología alemana» de los coches o el «producto italiano» de los supermercados europeos.

La emisión de deuda comunitaria, es decir, endeudarse más de lo que ya están los países europeos es otra medida que está sobre la mesa para impulsar esa economía europea. «Si queremos invertir lo suficiente en defensa y seguridad espaciales, tecnologías limpias, inteligencia artificial y cuántica, transformar nuestra productividad y competitividad, la única solución es recurrir a la emisión de una deuda común», dijo el presidente francés Emmanuel Macron el miércoles.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, aseguró este miércoles en el Parlamento Europeo que la llamada «preferencia europea» es un «instrumento necesario» que «contribuirá a reforzar la base productiva de Europa» y «puede ayudar a crear mercados líderes» en sectores estratégicos.

«Pero quiero ser clara, es un terreno resbaladizo. No hay una solución para todo. Por eso cada propuesta debe sostenerse en un análisis económico robusto y estar en línea con nuestras obligaciones internacionales», explicó.

En algunos sectores ya se está impulsando esa marca europea. Así, en el acuerdo para dar un préstamo de 90.000 millones de euros para la reconstrucción de Ucrania, una de las exigencias para el gasto militar, que supondrá dos tercios de ese préstamo, señala que el armamento deberá ser comprado a las empresas europeas y solo en el caso en que no pueda encontrarse en el continente ese armamento concreto que se precise, se podrá recurrir a otros mercados como el estadounidense.

En este aspecto ya hay diferencias notorias. Y precisamente la forma de solucionar esas diferencias es otro de los aspectos que se debatirán en Alden Bielsen. Algunos países, encabezados ahora por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, y respaldado por España, plantea que, en caso de que no haya acuerdo, se establezca la llamada «Europa de dos velocidades». Es decir, que los países que apuesten por esa competitividad europea avancen mientras los que todavía tienen dudas esperen a tener decidirse.

En este caso se encuentran esos países que tienen una mayor dependencia de los mercados extracomunitarios que no ven en el mercado europeo un potencial mayor del que ven en el mercado norteamericano, chino o, incluso, ruso.

Del encuentro de este jueves no se esperan grandes acuerdos. De hecho, no habrá ni documento final. Pero sí que lo que se hable y negocie en esta reunión marcará las bases de lo que salga en la próxima reunión, esta vez formal, del Consejo Europeo que tendrá lugar el próximo mes de marzo en Bruselas.

La guerra de Ucrania y los vaivenes de Estados Unidos con la utilización de los aranceles como arma comercial, ha hecho replantearse a la Unión Europea su política comercial. Así, solo en lo que llevamos de año, Von der Leyen ya ha firmado acuerdos comerciales con Mercosur, aunque en este caso se ha paralizado en el Parlamento Europeo, y con India, lo que ha creado el mercado comercial más grande del mundo. Y en estos momentos trata de cerrarse el próximo acuerdo comercial con Australia, que abrirá otro nuevo mercado.

Con el impulso de la competitividad europea se pretende exhibir una marca unitaria de los Veintisiete en esos nuevos mercados más allá de las peculiaridades comerciales de cada país. Pero también pretende unificar el mercado europeo. Así se analiza también la unificación de criterios en las políticas nacionales y la manera de impulsar la creación de empresas con espíritu europeo, suprimir burocracia para que las empresas puedan moverse más fácilmente por todo el continente.