La normativa actual permite reducir hasta el 75 % de la cantidad sujeta al IRPF
Declaración de la Renta 2025-2026
La deducción que permite a miles de pensionistas pagar mucho menos en la declaración de la Renta
Tal bonificación no se aplica de manera automática ni generalizada, pero cuenta con el respaldo total de la Agencia Tributaria
La campaña de la declaración de la Renta esconde a menudo ventajas desconocidas que pueden suponer un ahorro de miles de euros para el contribuyente. De hecho, existe un beneficio fiscal diseñado para ciertos trabajadores retirados que disponen de un seguro colectivo de empresa.
En este sentido, la normativa actual permite reducir hasta el 75 % de la cantidad sujeta al IRPF en casos muy concretos. Tal bonificación no se aplica de manera automática ni generalizada, pero cuenta con el respaldo total de la Agencia Tributaria y aparece reflejada en su manual práctico.
El origen del descuento se encuentra en la Disposición Transitoria Undécima de la Ley 35/2006. El texto legal mantiene el tratamiento fiscal favorable para aquellos contratos suscritos antes del 20 de enero del año 2006.
Hacienda aclara que la medida afecta exclusivamente a las prestaciones derivadas de seguros colectivos que instrumentan compromisos por pensiones. Resulta vital diferenciar dicho producto financiero de los planes de pensiones individuales, ya que las reglas son totalmente distintas y la confusión puede llevar a errores graves.
Las condiciones del cobro
Si el empleado ya estaba asegurado antes de la fecha límite citada y decide cobrar el dinero en forma de capital único, podrá acceder a la rebaja máxima. La reducción del 75 % se aplica sobre la parte correspondiente a las primas que la empresa imputó fiscalmente al trabajador en su día.
En otros escenarios diferentes, el descuento se limita al 40 %. La administración recalca que el beneficio desaparece por completo si la prestación se percibe como una renta periódica mensual en lugar de un pago único.
El límite temporal
El calendario juega un papel fundamental en el proceso administrativo. La normativa exige rescatar el dinero durante el ejercicio fiscal en el que se produce la jubilación oficial o en los dos años siguientes como máximo. Esperar más tiempo implica perder el derecho al régimen transitorio de forma irreversible.
Además, el contribuyente debe guardar toda la documentación original para acreditar la antigüedad de la póliza ante cualquier comprobación posterior. Los asesores fiscales recomiendan revisar los papeles con lupa antes de confirmar el borrador para no desperdiciar la oportunidad de pagar menos impuestos.