La inquiokupa no solo se niega a abandonar la vivienda, sino que afirma ser la dueña legítima
«Nos han denunciado a nosotros»
La pesadilla de unos padres tras heredar un piso okupado de su hijo fallecido: «No dormimos por culpa de ello»
Pese a que la justicia les dio la razón, el lanzamiento se encuentra paralizado, dejando a los propietarios en una situación de absoluta desprotección
El drama de Salvador y Consuelo pone rostro a las consecuencias del fin de la moratoria de desahucios en España. Este matrimonio se enfrenta a una situación límite tras heredar la vivienda de su hijo, fallecido a los 36 años por un infarto, solo para descubrir que en su interior residen unos inquiokupas que se «niegan a marcharse».
En este sentido, pese a que la justicia les dio la razón en un juicio, el lanzamiento se encuentra paralizado, dejando a los propietarios en una situación de absoluta desprotección legal y económica.
De hecho, la inquiokupa no solo «se niega a abandonar la vivienda, sino que afirma ser la dueña legítima» y acumula una deuda de 10.000 euros por impagos. A esta cifra se suman otros 4.000 euros que Salvador debe a la comunidad de vecinos al no poder afrontar los gastos del piso heredado, lo que ha provocado que sea demandado por impago.
El impacto de este conflicto es devastador para la pareja, que actualmente se encuentra en paro y sin recursos para gestionar este doble drama.
Ganamos el juicio, pero se paralizó de desahucio. No entendemos nadaVíctima de la inquiokupación
«No se puede vivir con este martirio»
Desde el punto de vista humano, el testimonio de Salvador en El Programa de Ana Rosa refleja un martirio constante que les impide dormir y les ha obligado a buscar apoyo en terapia. Su mujer, Consuelo, sufre una profunda depresión mientras ven cómo el sistema no ofrece una solución rápida a un problema que mezcla la tragedia familiar con la inseguridad jurídica de la vivienda.
«Estamos en paro. Mi mujer tiene depresión y estamos en terapia porque no dormimos por culpa de este problema. No se puede vivir con este martirio», ha afirmado Salvador en el programa de Telecinco.
Para ellos, cada día que pasa con el desahucio paralizado supone un agravamiento de su salud y de una ruina económica que parece no tener fin.