Una persona comprueba el estado de cuenta en su teléfono móvil
Economía
Cuidado con un bizum que no es tuyo: la Justicia multa a un taxista por apropiarse de 35 euros
Mandar dinero de manera virtual es una acción tan cómoda como peligrosa si nos equivocamos con el número del destinatario
El Tribunal de Instancia de Cambados, Pontevedra, ha impuesto una multa de 900 euros a un taxista por haberse apropiado de los 35,20 euros que un cliente le envió a través de Bizum por error. En este sentido, se consideró que el acusado nunca tuvo intención de devolver dicha cantidad y la incorporó a su patrimonio personal, constituyendo así un delito leve de apropiación indebida.
Este suceso ocurrió el pasado verano, concretamente en agosto, cuando la víctima, de 69 años, contrató los servicios del taxista, de 39 años, para que lo trasladase desde un hotel a la estación de Pontevedra. Para el pago de la carrera de 53 euros, dado que el denunciado no tenía cambio, le entregó un billete de 50 euros y le realizó un Bizum de 3 euros.
Unos días después, según explican desde el propio Tribunal de Instancia y tal y como consta en la sentencia, le envió otro Bizum por importe de 35,20 euros, el cual iba dirigido a un amigo con el mismo nombre que el taxista. Ese día le remitió el primer mensaje de WhatsApp al denunciado explicándole lo sucedido y solicitándole la devolución.
A partir de ese momento, el taxista no respondió a las solicitudes ni tampoco reintegró el importe reclamado, lo que provocó que la víctima presentara una denuncia ante la Guardia Civil. El fallo indica que la prueba practicada, que incluye la declaración del denunciante y los mensajes intercambiados entre ambos, desvirtúa la presunción de inocencia del taxista.
En este sentido, además de la pena de multa, el condenado deberá pagar al perjudicado una indemnización de 35,20 euros en concepto de responsabilidad civil. Eso sí, cabe destacar que la sentencia no es firme, pues cabe interponer recurso de apelación ante la instancia superior.
Todo este caso no hace más que recordar a la ciudadanía el cuidado que debe tener con esta herramienta. Mandar un Bizum suele ser una acción cómoda, pero si nos equivocamos en un solo número el destinatario cambia por completo y se pueden dar casos tan sonoros como estos.