Autobuses en la estación de Fabra i Puig, en Barcelona.
La licitación de Renfe fractura el sector del autobús y amenaza con salidas en la patronal
Las asociaciones del transporte por carretera chocan tras el fracaso del CNTC para organizar una respuesta conjunta al contrato de 923 millones
La licitación impulsada por Renfe para crear una empresa de autobuses destinada a cubrir incidencias ferroviarias ha abierto una importante brecha en el sector del transporte de viajeros por carretera. La reunión celebrada este viernes por el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) terminó sin acuerdo para organizar una respuesta conjunta frente al concurso, lo que ha provocado tensiones internas entre las patronales del sector.
Según fuentes presentes en el encuentro consultadas por este periódico, la reunión fue un «fracaso total» después de que la patronal Confebus se negara a respaldar una impugnación conjunta de la licitación. La negativa ha provocado malestar entre varias organizaciones del sector, que consideran que el contrato puede beneficiar a un número muy reducido de grandes operadores.
El proyecto lanzado por Renfe contempla la creación de una sociedad participada al 49 % por la operadora pública y al 51 % por la empresa adjudicataria para gestionar los llamados Planes Alternativos de Transporte (PAT), el sistema que permite trasladar por carretera a los viajeros cuando se interrumpe la circulación ferroviaria. El contrato tiene una duración inicial de diez años, ampliable hasta quince, y un valor estimado de 923 millones de euros.
Entre los requisitos establecidos en el pliego figura la obligación de disponer de al menos 500 autobuses en propiedad o bajo control empresarial, además de acreditar una elevada capacidad económica y presencia operativa en varias zonas clave del país. Según fuentes del sector, estas condiciones limitan la participación a Alsa y Avanza, principales operadores del sector.
Tras el fracaso del CNTC para adoptar una posición común, varias organizaciones han decidido actuar por su cuenta. La asociación Direbús, que agrupa a más de 700 empresas del transporte de viajeros por carretera –en su mayoría pequeñas y medianas compañías–, ha anunciado que estudia elevar el caso a las autoridades de competencia de la Unión Europea.
La organización considera que la licitación deja fuera a la mayoría del sector y advierte de que los requisitos establecidos en el concurso podrían excluir de facto a cientos de empresas, muchas de ellas compañías familiares con décadas de experiencia en el transporte de viajeros.
Direbús recuerda además que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha recomendado mejorar el diseño de las concesiones públicas para facilitar la participación de un mayor número de operadores y evitar barreras de entrada que limiten la competencia. Entre otras medidas, el organismo supervisor ha planteado desagregar los contratos en distintos lotes y revisar los requisitos mínimos de flota o solvencia económica.
Recurso administrativo
Por su parte, la Asociación Nacional de Empresarios de Transportes en Autocares (Anetra) ha decidido interponer un recurso administrativo contra el anuncio de licitación de Renfe. La organización considera que el concurso supone «un grave perjuicio» para las pequeñas y medianas empresas del sector y una «amenaza directa» para la viabilidad de numerosas compañías.
Con este objetivo, la patronal ha contratado un despacho jurídico especializado en derecho administrativo para preparar la impugnación del procedimiento. Además, ha anunciado el inicio de una batería de acciones jurídicas, institucionales y políticas con el objetivo de frenar el proceso.
La asociación también ha expresado su malestar por la falta de pronunciamiento del CNTC ante una licitación que, a su juicio, puede alterar el equilibrio del sector del transporte en autobús.
Tensiones en la patronal
El conflicto ha provocado además tensiones internas dentro de Confebus, la principal patronal del transporte de viajeros por carretera. Según fuentes del sector, varias organizaciones territoriales y regionales están presionando a la dirección de la patronal para que adopte una posición clara frente a la licitación.
La ejecutiva de la organización, sin embargo, se ha mostrado reticente a respaldar una impugnación del concurso. En su estructura están representados algunos de los grandes operadores del sector, entre ellos las compañías que podrían optar al contrato.
Este choque ha elevado la presión dentro de la patronal. Algunas asociaciones territoriales estarían incluso valorando su salida de Confebus si la organización mantiene su actual posición, según fuentes del sector.
Desde Confebus, sin embargo, niegan cualquier ruptura interna y aseguran que la organización se encuentra recabando información entre sus asociados antes de adoptar una posición definitiva sobre la licitación.