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Dicha medida persigue penalizar el uso abusivo de la contratación de corta duraciónGetty Images/Orbon Alija

Empleo

Los trabajadores con contrato temporal pasarán a indefinidos si cumplen este requisito

La Seguridad Social ejerce un control riguroso sobre tales conversiones mediante el cruce de datos y procesos automatizados

La normativa vigente establece un mecanismo automático que transforma los contratos temporales en fijos al sobrepasarse ciertos límites de permanencia. El criterio fundamental reside en que cualquier empleado contratado por un periodo superior a 18 meses, dentro de un margen de 24 meses, adquiere la condición de trabajador fijo. Tal regla se aplica con independencia de si las funciones se han desarrollado en el mismo puesto o en tareas diversas dentro de la misma empresa o grupo empresarial.

Dicha medida persigue penalizar el uso abusivo de la contratación de corta duración y fomentar la calidad en el empleo. El cómputo de los plazos incluye tanto las vinculaciones suscritas directamente con el empleador como aquellas gestionadas mediante empresas de trabajo temporal.

Una vez alcanzado el umbral de los 18 meses de actividad efectiva, surge la obligación de reconocer los derechos de fijeza, por lo que el empleador debe facilitar el documento que justifique el nuevo estatus contractual en un plazo de diez días.

La trampa de la temporalidad

Junto al límite temporal, existe otro escenario de conversión inmediata derivado del incumplimiento de la causa de temporalidad. Los contratos de duración determinada solo resultan válidos por circunstancias de la producción o por sustitución de personas trabajadoras.

Si se utiliza una modalidad temporal para cubrir necesidades estructurales y permanentes, sin especificar con precisión el motivo que justifica el vínculo, el contrato se considera en fraude de ley y el empleado pasa a ser indefinido desde el primer día de la relación laboral.

La Seguridad Social ejerce un control riguroso sobre tales conversiones mediante el cruce de datos y procesos automatizados. Por ello, el mecanismo garantiza que el derecho a la estabilidad no dependa exclusivamente de una reclamación individual, sino que se convierta en una garantía de obligado cumplimiento para asegurar la viabilidad del mercado de trabajo.