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Agente de IA e inteligencia artificial generativa

Agente de IA e inteligencia artificial generativaGetty Images/tadamichi

¿Nos va a reemplazar la IA?

El trabajador pierde peso; el que dirige, coordina y asume riesgo lo gana. Se trata de menos empleados y más necesidad de mentalidad empresarial

Anthropic sacó hace poco un estudio sobre el impacto de la IA en el empleo. En este informe hay unos datos que añadimos en forma de gráfico, que son bastante interesantes. Podemos ver lo que la IA podría sustituir en cada sector (en forma de porcentaje) y el uso que ya se le está dando en cada una de esas actividades. Además, cuadran bastante los datos, porque allá donde se prevé que sustituya más trabajo, ya está implementándose más.

Brecha entre el potencial de sustitución de la IA y su adopción real por ocupación

Brecha entre el potencial de sustitución de la IA y su adopción real por ocupaciónCarlos Arenas Laorga, con datos de Anthropic

Y es que la Inteligencia Artificial no es una amenaza futura, todos lo estamos viendo ya en nuestro día a día. Hace una semana me contaban unos colegas de una empresa americana que ya tienen unos 150 empleados digitales. Es decir, agentes de IA, pero con su número de empleado y todo, con jefes de carne y hueso. Está fenomenal, pero asusta un poco, lo reconozco. Aclaro que es una empresa financiera, porque como acabamos de decir, los sectores con mayor potencial de automatización son precisamente aquellos en donde la adopción ya está avanzando con más rapidez.

Siempre solemos decir que cada revolución tecnológica destruye empleo, pero crea otro nuevo. El problema es que esta vez la tecnología no está sustituyendo fuerza física, sino capacidad intelectual. Ya no reemplaza al trabajador que ejecuta tareas manuales, sino al que procesa información o analiza datos.

Paradójicamente, los empleos más cualificados son los más expuestos. Gran parte del trabajo white collar consiste en aplicar conocimiento a problemas conocidos. Exactamente lo que una IA hace mejor, más rápido y sin descanso. Mientras tanto, los trabajos físicos resisten… pero más por limitaciones tecnológicas actuales que por una ventaja real a largo plazo. No creamos que no tienen también sus días contados. En cuanto se aplique esta IA a la robótica, los empleos que parecen más seguros tampoco se van a librar.

Sin embargo, la IA ejecuta, pero no decide (todavía, tiempo al tiempo) qué merece la pena hacer. Puede generar mil soluciones, pero no sabe cuál tiene sentido económico o humano. Ese juicio sigue siendo un activo escaso.

Pasamos de un mundo en donde el valor estaba en trabajar, a otro donde el valor está en decidir. El trabajador pierde peso; el que dirige, coordina y asume riesgo lo gana. Se trata de menos empleados y más necesidad de mentalidad empresarial.

Y repito que los trabajadores de cuello blanco deben estar preocupados, pero también loa manuales. Es que siempre se habla de estos empleos como los más afectados. Paradójico que los más formados sean los más reemplazables, pero cierto. Aunque insisto en la robótica, que está a la vuelta de la esquina, por lo que un agricultor, un obrero de la construcción o un mecánico, debería estar igual o más preocupado.

No creo que la IA reemplace a todos, sino a quienes se limitan a ejecutar tareas. Ahora va a ser más valioso que nunca decidir qué producir y por qué.

  • Carlos Arenas Laorga es licenciado en Administración y Dirección de Empresas y doctor en Economía. Es director de análisis de fondos de inversión en estrategiasdeinversion.com y profesor universitario
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