Una mujer trabaja en la Agencia Tributaria para presentar la declaración de la renta
La alerta de una experta de cara a la campaña de la Renta: «Muchos contribuyentes pagan más IRPF del que deben»
Confirmar el borrador sin revisarlo o no aplicar todas las deducciones son los fallos más habituales y pueden reducir la devolución o elevar el pago final
Este miércoles comienza la campaña de la Renta y muchos contribuyentes podrían estar pagando más de lo que les corresponde. Aunque el borrador facilita el proceso, no siempre incluye toda la información necesaria para optimizar el resultado. Errores como no revisar los datos personales o no aplicar deducciones pueden traducirse en un resultado desfavorable, por lo que los expertos recomiendan comprobar cada apartado antes de confirmar el envío.
Uno de los fallos más habituales es aceptar el borrador sin verificar su contenido. Según explica María Victoria Gutiérrez Duarte, profesora de Empresa y Business Analytics de la Universidad Europea, esta revisión es clave cuando han cambiado las circunstancias personales del contribuyente. «Esta comprobación es especialmente importante cuando se han producido cambios en el estado civil, nacimientos, adopciones o situaciones de discapacidad», señala.
Además, no todos los gastos deducibles aparecen incorporados automáticamente. En el caso de las rentas del trabajo, sí se incluyen conceptos como las cotizaciones a la Seguridad Social, pero otros deben añadirse manualmente. «Hay gastos que tenemos que introducir nosotros, como las cuotas a colegios profesionales o las cuotas sindicales», advierte Gutiérrez Duarte.
La situación es similar en los rendimientos del capital inmobiliario. Los propietarios pueden deducirse una amplia variedad de costes asociados al alquiler, desde suministros hasta seguros o el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), siempre que los hayan asumido durante el ejercicio.
Sin embargo, el principal problema se concentra en las deducciones. En particular, en las autonómicas, que muchos contribuyentes desconocen o no aplican correctamente. «En los últimos años, las comunidades autónomas han introducido multitud de deducciones que pueden ahorrarnos mucho dinero», explica la profesora. Estas incluyen beneficios fiscales por gastos educativos, vivienda habitual, donativos o circunstancias familiares.
El resultado, según resume la experta, es no aplicarse todas las desgravaciones fiscales que corresponde, lo que provoca que «una gran parte de los contribuyentes pague más IRPF del que debería o reciba una devolución inferior».
Por último, Gutiérrez Duarte recomienda prestar atención a los contribuyentes con rentas del trabajo entre 15.876 y 20.000 euros brutos anuales. Aunque en muchos casos no están obligados a presentar la declaración, hacerlo puede resultar beneficioso. «Podrán aplicarse la nueva deducción vinculada a la subida del Salario Mínimo Interprofesional, lo que puede implicar la devolución de parte de lo retenido», concluye.