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Una mujer sale de un supermercado con un carro de la compra.Alberto Ortega - Europa Press

Los alimentos ha subido un 45 % desde 2021, mientras que los sueldos solo lo han hecho un 17 %

El sindicato USO denuncia la brecha de los últimos años, con un coste de la vida «asfixiante»

Unión Sindical Obrera (USO) ha denunciado este miércoles la brecha entre lo que han subido los precios y los salarios en España durante los últimos años, con un coste de la vida «asfixiante», sobre todo en el periodo 2021-2025, en el que el IPC creció un 18,4 %, con la alimentación encareciéndose un 45,3 %, frente a un aumento de los salarios de sólo el 17,3 %.

Si la comparación se realiza a más años vista, desde 2008 a 2025, los salarios acumulan una subida del 31,6 %, por debajo del incremento experimentado en este periodo por la inflación (37,1 %) y de los precios de los alimentos, que se han disparado un 54,3 % desde 2008. Así lo refleja un informe elaborado por Syndex para USO, con el que el sindicato asegura que se carga de razones para salir a las calles de Madrid este 1º de mayo.

Según el documento, el 20 % de los hogares que menos ingresa tiene que destinar hoy el 60 % de su presupuesto a vivienda y suministros, y alimentación, porcentaje que se reduce al 40 % entre quienes más ganan, que cuentan así con un mayor colchón.

USO advierte de que el gasto básico se ha disparado especialmente entre los años 2021 y 2025, lo que ha hecho que el coste de la vida para quienes han accedido al mercado laboral en los últimos años sea «asfixiante». «La puntilla la pone vivir solo, especialmente si, además, es con hijos a cargo», sostiene el sindicato.

«Las máquinas nos están sustituyendo y, al mismo tiempo, se trata a las personas también como máquinas: que no tienen necesidades, que no merecen ocio, que sólo, de nuevo, viven para trabajar», ha denunciado Joaquín Pérez, secretario general de USO.

«Incluso fijándonos únicamente en el IPC general, la asfixia de los hogares es clara, ya que ha sido desigual en el tiempo. Los precios han subido de forma contenida hasta 2021, pero la mitad de esa inflación acumulada desde 2008 se concentra en los últimos cinco años Y estamos a las puertas de otro periodo hiperinflacionario», ha alertado Pérez.

Según USO, las últimas subidas de precios se producen sobre una cesta de la compra «ya inflada», con subidas puntuales en verano de 2022 superiores al 10 %. Así, aunque la inflación se haya moderado, sube sobre precios que se consolidaron tras esos incrementos, expone USO, que insiste en que para las rentas más bajas o las personas que se incorporaron al mercado laboral en 2021, la diferencia entre precios y salarios no ofrece colchón ninguno.

«La alimentación ha subido desde 2008 un 54,3 %. Una compra que debemos afrontar diariamente. Además, se ha concentrado de forma más agresiva en los últimos años. Suministros de la vivienda y combustible, un 43,9 %. Son gastos indispensables, inevitables. El reparto de los ingresos se vuelve más rígido, porque crece el porcentaje de lo inamovible», reflexiona Joaquín Pérez.

La vivienda sube un 99 % desde 2015

La vivienda, según USO, «es el mayor tensor de la economía familiar», con un aumento de precios estructural que se ceba especialmente en quienes dependen de un alquiler a precio de mercado. De 2008 a 2025, el precio medio por metro cuadrado ha pasado de 8 euros a 14,70 euros, con un aumento del 83,7 %. Si la comparativa se realiza para el periodo 2015-2025, la diferencia es aún mayor: prácticamente se ha duplicado, con un avance del 98,6 %.

Con datos de avance de febrero de 2026, la situación todavía empeora, llegando el metro cuadrado a los 15 euros. También el precio de la compraventa se ha disparado en esta década, creciendo un 86,3 %, apuntan desde USO.

«Estos datos nos ofrecen un panorama desolador para las economías familiares. Y que, al igual que la inflación, se concentra especialmente en los últimos años. Desde 2015, la vivienda nueva se ha más que duplicado, con una subida del 106,4 % de media; y la usada, un 75,8 %. Quien no tenía vivienda en propiedad, se aleja cada vez más de esa posibilidad», expone el secretario general de USO.