El ministro Félix Bolaños en rueda de prensaEP

Bolaños se escuda en «la situación geopolítica» para reiterar que «no es el momento» de presentar Presupuestos

El ministro ha asegurado que «las incertidumbres económicas hacen muy difícil» que se puedan confeccionar unas Presupuestos adecuados a la actualidad al tiempo que ha defendido que los PGE aprobados en diciembre de 2022 «son muy buenos»

Una vez más el Gobierno ha incumplido los plazo autoimpuestos para la presentación de un proyecto de Presupuestos Generales del Estado. Una fecha límite que se pone el Ejecutivo porque la que le impone la Constitución Española finalizó en el mes de septiembre de 2023.

Desde el 1 de octubre de ese año, el Gobierno de Pedro Sánchez incumple el Artículo 134 de la CE, que recoge en su punto tercero que «el Gobierno deberá presentar ante el Congreso de los Diputados los Presupuestos Generales del Estado al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior».

Así las cosas, el Ejecutivo, con el ministerio de Hacienda dirigido por María Jesús Montero hasta hace un mes a la cabeza, ha ido marcándose hitos para la presentación de unos PGE que sustituyan a los que rigen actualmente, los cuales han sido prorrogados ya tres veces (y que fueron aprobados en la legislatura pasada).

El último compromiso del Gobierno fue que se presentarían «en el primer trimestre de este 2026», pero escudándose en la guerra de Irán el ministerio decidió aplazar (por enésima vez) el proyecto de PGE. Ahora ha sido el ministro de Presidencia Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, el que ha desmoronado cualquier previsión sobre la presentación de las nuevas cuentas.

Tras una breve disertación sobre la «obligación política» -que no legal, según el ministro- y la «voluntad» del Gobierno de presentar la ley y llevarla al Congreso de los Diputados, Bolaños ha verbalizado lo que opinan desde el Ejecutivo sobre el mandato de la Constitución: «Ahora no es el momento porque tenemos unas incertidumbres económicas que tienen que ver con las situaciones geopolíticas del mundo, que hacen muy difícil tener un cuadro macroeconómico que sea preciso».

Con esta declaración, el ministro de los tres poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) ha certificado que no pretenden presentar unos PGE a corto plazo, y se escuda en «los conflictos» que están ocurriendo en estos momentos.

No obstante, al tiempo que Bolaños asegura que es «muy difícil» hacer las cuentas debido a la incertidumbre actual, ha justificado que los presupuestos para el año 2023, que rigen el gasto actual del Estado, «son muy buenos» y que por tanto se pueden seguir prorrogando sine die.

Esto parece una gran contradicción, ya que desde el Ejecutivo se plantea que de hacerse unos presupuestos hoy no se podría asegurar que se ajusten a las necesidades de los próximos meses pero se asevera que los aprobados hace tres años y medio sí que pueden valer ante las vicisitudes actuales.