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El extra más común es el complemento para la reducción de la brecha de géneroEuropa Press

Las prestaciones que puedes recibir una vez jubilado sin contar la pensión

Estas prestaciones, a menudo desconocidas, van desde complementos directos en la nómina hasta subvenciones para el hogar

La jubilación no es solo el momento de cobrar la pensión. En 2026, el sistema español ofrece una red de ayudas y «extras» que pueden aumentar tus ingresos mensuales o reducir tus gastos fijos de forma considerable. Estas prestaciones, a menudo desconocidas, van desde complementos directos en la nómina hasta subvenciones para el hogar que no dependen exclusivamente de los años que hayas cotizado.

El extra más común es el complemento para la reducción de la brecha de género. En 2026, este importe se sitúa en 36,90 euros mensuales por cada hijo (hasta un máximo de cuatro), lo que puede suponer unos 500 euros anuales adicionales por hijo.

Aunque nació para las madres, los padres también pueden solicitarlo si demuestran que su carrera laboral se vio perjudicada tras el nacimiento. Este dinero se suma a la pensión contributiva y se cobra en las 14 pagas habituales, ayudando a compensar los periodos en los que no se pudo cotizar por el cuidado de la familia.

Para quienes viven de alquiler, existe un complemento para titulares de pensión no contributiva. Si tu pensión es reducida y no tienes vivienda en propiedad, puedes solicitar un pago único anual que en 2026 asciende a 525 euros.

El requisito es que el pensionista sea el titular del contrato de arrendamiento y que la vivienda sea su residencia habitual. Es una ayuda vital para evitar que el coste del alquiler devore la práctica totalidad de la pensión, especialmente en ciudades con precios tensionados.

Otras prestaciones

En el ámbito de la dependencia, existen prestaciones económicas directas. Si el jubilado necesita ayuda para las tareas diarias, puede recibir la Prestación para Cuidados en el Entorno Familiar, que oscila entre los 153 y los 387 euros mensuales dependiendo del grado de dependencia reconocido.

Además, si el jubilado prefiere o necesita asistencia profesional, puede optar al cheque servicio (PEVS), cuya cuantía en 2026 puede llegar a los 629 euros mensuales para costear una plaza en una residencia privada o un centro de día.

Finalmente, no hay que olvidar los beneficios en especie y suministros. El Bono Social Eléctrico para pensionistas con rentas bajas permite descuentos de hasta el 80 % en la factura de la luz, una ayuda que suele llevar aparejada el Bono Social Térmico para la calefacción.

A esto se suman las tarjetas de transporte con tarifas reducidas (como el Abono 65+ de Madrid o la Tarjeta Rosa de Barcelona) y las subvenciones autonómicas para la adaptación de la vivienda, que cubren gran parte del coste de cambiar una bañera por un plato de ducha o instalar un salvaescaleras.