Meinrad Spenger, CEO de MasOrange
Foro de la Nueva Economía
MasOrange confirma la firma de la fusión con Orange y estudia cambiar de nombre
MasOrange ya ha firmado el acuerdo para quedar bajo el control total de Orange. La operación, valorada en 4.250 millones de euros, encara su recta final y pone sobre la mesa la posible desaparición de la marca corporativa creada tras la fusión
Orange ya ha firmado el acuerdo para hacerse con el 100 % de MasOrange. La operación, pendiente únicamente de los últimos trámites regulatorios y financieros, entra en su fase definitiva y deja sobre la mesa una cuestión que hasta ahora apenas se había verbalizado: el posible fin de la marca MasOrange.
El consejero delegado de la compañía, Meinrad Spenger, ha confirmado en un desayuno del Foro de la Nueva Economía que cuenta con el mecenazgo de la Universidad CEU San Pablo, que el acuerdo ya está rubricado y que el grupo espera completar el cierre de la operación «en breve». Lo hizo durante un desayuno informativo del Foro de la Nueva Economía, donde trasladó un mensaje de tranquilidad sobre el calendario previsto.
El acuerdo está firmado ya, pero ahora esperamos el cierre de la transacción, o sea, la efectividad de la firmaCEO de MasOrange
«El acuerdo está firmado ya, pero ahora esperamos el cierre de la transacción, o sea, la efectividad de la firma. Yo creo que se va a producir en breve, porque todas las principales autorizaciones ya están hechas», aseguró el directivo austriaco, que se mostró convencido de que la transacción podrá completarse antes de que termine junio.
Control absoluto
La operación fue anunciada oficialmente por Orange el pasado marzo. El gigante francés pretende adquirir el 50 % de MasOrange que todavía no controla por 4.250 millones de euros. El movimiento permitirá a Orange quedarse con el control absoluto de la compañía nacida tras la fusión entre Orange España y MásMóvil, culminada en 2024.
La importancia de la operación va mucho más allá del reparto accionarial. MasOrange se convirtió tras aquella integración en el mayor operador de telecomunicaciones de España por volumen de clientes, superando a Telefónica en determinadas magnitudes comerciales y consolidando un gigante multimarca con presencia en prácticamente todos los segmentos del mercado.
Foro de la Nueva Economía con Meinrad Spenger, CEO de MasOrange
Spenger defendió que la decisión de Orange supone una validación directa del trabajo realizado durante estos dos años. «Que un socio quiera comprar el 100 % del capital avala la gestión y la estrategia», afirmó.
Plataforma tecnológica
El directivo insistió además en que el grupo no quiere limitarse a ser una teleco tradicional. En su discurso volvió a reivindicar la idea de MasOrange como «plataforma tecnológica de crecimiento», una definición que refleja hacia dónde intenta moverse el sector con menos dependencia del negocio clásico de fibra y móvil y más peso de servicios digitales, ciberseguridad, banca o inteligencia artificial.
Sin embargo, el aspecto más revelador de sus declaraciones fue el reconocimiento de que la marca MasOrange podría tener los días contados.
MasOrange no es una marca comercialCEO de MasOrange
Hasta ahora, la compañía había evitado hablar públicamente de un posible cambio de identidad corporativa. En el Foro de la Nueva Economía, Spenger admitió por primera vez que el asunto está sobre la mesa. No porque exista una crisis de marca, sino por una cuestión de visibilidad y posicionamiento digital.
«MasOrange no es una marca comercial», explicó el ejecutivo. Y ahí está el problema. Mientras Orange, Jazztel o MásMóvil son nombres reconocibles para millones de usuarios, MasOrange funciona únicamente como denominación corporativa. Tiene peso financiero, pero prácticamente ninguna conexión directa con el consumidor.
Foro de la Nueva Economía con Meinrad Spenger, CEO de MasOrange
Nuevo escenario tecnológico
Spenger fue más allá y vinculó la cuestión con el nuevo escenario tecnológico dominado por la inteligencia artificial y los algoritmos de recomendación. «Hoy en día los contenidos en prensa o en redes sociales son súper relevantes para posicionarse en los modelos de inteligencia artificial», señaló.
Las grandes compañías tecnológicas empiezan a obsesionarse con cómo aparecen sus marcas en buscadores, asistentes conversacionales y sistemas de IA generativa. Una denominación híbrida como MasOrange puede convertirse en un problema de reconocimiento y posicionamiento.
«Si sale mucho MasOrange y nadie puede comprar MasOrange… pues no sé si es lo más inteligente», deslizó el directivo.
Si sale mucho MasOrange y nadie puede comprar MasOrange… pues no sé si es lo más inteligenteCEO de MasOrange
La frase deja entrever un problema interno evidente. Orange dispone de una marca consolidada internacionalmente. MásMóvil, por su parte, conserva una enorme fuerza comercial en España y sigue funcionando especialmente bien en segmentos sensibles al precio. A eso se suman enseñas como Jazztel, Simyo o Yoigo.
El grupo se ha convertido en una maquinaria multimarca diseñada para atacar distintos perfiles de clientes sin canibalizar completamente unas marcas con otras. Precisamente por eso, la posible desaparición de la denominación MasOrange afectaría más a la estructura corporativa que al consumidor final.
Spenger evitó concretar plazos o escenarios, aunque dejó claro que no existe urgencia inmediata. «No es un tema prioritario», insistió.
Lo que sí parece decidido es el futuro accionarial de la compañía. La integración total en Orange cerrará una etapa clave en el mercado español de las telecomunicaciones, marcada durante años por una guerra de precios feroz y una fragmentación extrema.
Con menos operadores independientes y mayores niveles de concentración, el sector entra ahora en una fase donde el tamaño vuelve a importar. La batalla ya no se libra solo en tarifas móviles, también en inteligencia artificial, plataformas digitales y control de marca.