Cataluña y la Defensa. Del 3 % al 20 %
Hace ya veinte años desde que Maragall le dijo a Artur Mas que su problema era el 3 %, y aquel 3 % no ha hecho más que crecer
El presidente de Indra, Ángel Simón (d), y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, en un encuentro reciente.
¡Qué tiempos aquellos en los que el problema era el 3 %! ¿Recuerdan la frase de Pasqual Maragall?: «Ustedes tienen un problema, y este problema se llama 3 %». La pronunció el 24 de febrero de 2005 en un pleno en el Parlament de Catalunya señalando a Artur Mas. Hace ya veinte años desde entonces, y aquel 3 % no ha hecho más que crecer.
Es verdad que tampoco sabíamos que detrás de todas las tramas de corrupción que se van descubriendo había dinero. Mucho dinero. Ya fuera procedente de las mascarillas, de los hidrocarburos, del oro, del petróleo, de las joyas, de las mordidas a las constructoras, del software, de los rescates… Cualquier negocio ha sido bueno en las legislaturas para pillar. Unas veces se hacía a escondidas, y otras en el BOE para que constara en acta.
No sabíamos que detrás de todas las tramas de corrupción que se van descubriendo había mucho dinero
Ya me lo dijo un día Victoria Prego: que aquellas compras de mascarillas sin concurso ni licitación iban a traer mucha cola… y corrupción. Yo entonces no me podía creer que alguien jugara con aquella tragedia. Pero el tiempo lo ha demostrado. Por eso, hablando el otro día con un empresario que se dedica a la cosa del armamento o -como a él le gusta decir- de la Defensa, me recordó lo obvio. «¿Cuál ha sido y va a seguir siendo la mayor inversión del Gobierno español en los últimos meses? ¿Defensa, no? Pues eso…».
- ¿Y qué es «eso»?
- Muchos se están preguntando hoy por las razones de que esta legislatura siga adelante. Ya no caben más escándalos…
- O sí…
- O sí, es verdad. Pero hay muchos datos para pensar que los más de 33.000 millones -se dice pronto- que el Gobierno español ha destinado a Defensa van a dar y siguen dando mucho juego.
Aquí sí que debí poner cara de pez, porque el empresario me recordó que en abril del año pasado Pedro Sánchez había presentado el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa de España con intención de que nuestro país alcanzará el 2 % del PIB en 2025. Anunció entonces el Presidente una inversión de 10.471 millones de euros adicionales a los ya destinados a estas políticas.
Recuerdo que Sánchez, entre otras cosas, confirmó que casi el 20 % de aquella inversión se dedicaría «a la fabricación y compra de nuevos equipos de defensa y disuasión», y repasando aquella rueda de prensa he recordado unas palabras que buscaban mármol pero que, desgraciadamente, se han convertido en trágicas: «… y lo haremos para que, cuando un soldado español en misión de paz se suba a un blindado en el Líbano o a una fragata en el Estrecho, se sienta aún más seguro y sepa que cuenta con la tecnología más avanzada del mundo para hacer su trabajo y cumplir con sus objetivos». ¡Qué terrible releer estas palabras después de lo ocurrido en el Estrecho! Y acabó Sánchez: «En definitiva, estos 10.741 millones de euros (…) se sumarán a los ya invertidos en años previos, hasta alcanzar una cifra total de 33.123 millones de euros en Seguridad y en Defensa, es decir el 2 % del PIB de España».
No voy a señalar lo llovido desde entonces. Las acusaciones de Trump, la insistencia de la OTAN, lo de que debían echarnos por no cumplir los compromisos con nuestros aliados... Solo quería volver a lo señalado más arriba. Los motivos de que esta legislatura siga adelante. Y vuelvo con mi empresario.
- Hay mucho dinero para invertir en Defensa, pero tanto el PNV como el PSC han hecho valer sus apoyos. En el caso del PNV, el propio lehendakari Pradales pidió a Sánchez en marzo muchas transferencias que se publicaron, pero hubo alguna otra petición que no explicitaron ni uno ni otro: el apoyo a las empresas vascas de Defensa.
- De eso no se dijo nada.
- Pero se habló. El País Vasco es la tercera comunidad española con mayor facturación en el sector. Hay más de un centenar de empresas que incluyen desde la fabricación de armamento ligero hasta la tecnología militar más avanzada. Aero, Sener, SAPA Placencia, Satlantis, y Aernnova son las más conocidas, pero hay un montón de empresas más pequeñas, subcontratistas, que colaboran con las anteriores. Solo el sector aeroespacial y de defensa vasco genera un impacto global que ronda los 756 millones de euros en el PIB regional. Por eso cuando Pradales se enteró de la jugada catalana pidió audiencia.
- ¿Jugada catalana?
- En cuanto Salvador Illa supo dónde estaba la pasta se puso a ello. Tanto Foment del Treball como la Generalitat de Catalunya han arrancado a Pedro Sánchez el compromiso de destinar a Cataluña al menos un 20 % del total de la inversión en Defensa.
Hay muchos datos para pensar que los más de 33.000 millones -se dice pronto- que el Gobierno español ha destinado a Defensa van a dar y siguen dando mucho juego
- Tampoco Cataluña es el paraíso de las empresas del sector.
- Pero eso ha cambiado mucho. Ahora está en expansión, y hay varias entidades clave facturando miles de millones de euros. Se han especializado en ingeniería de precisión, aeronáutica, electrónica y ciberseguridad: Gutmar, Indra, Thales España, Santa Bárbara Sistemas…
- Santa Bárbara está en Madrid desde que la compró General Dynamics.
- Pero tiene una fuerte presencia en Cataluña, donde desarrolla sistemas de aviónica, radar, ciberseguridad y defensa electrónica.
- E Indra tampoco está radicada en Cataluña.
- La semana pasada hiciste una broma en tu artículo con la posibilidad de que Telefónica e Indra trasladaran su sede fiscal a Cataluña. Me hizo gracia porque Indra ya fabrica allí vehículos blindados y sistemas militares. Además, hay empresas catalanas como Ficosa y Sirt que tienen acuerdos con Indra para potenciar tecnologías de Defensa. Y no olvidemos que ahora la cúpula de Indra no es solo catalana, sino que es puro PSC, íntimos amigos de Illa.
- Pues verde y con asas.
- Y otras como TRC han abierto sedes en Cataluña sobre ciberseguridad a la vista del dinero que la Generalitat tiene para invertir en Defensa.
- El 20 %.
- Por eso el cabreo de Pradales. Pero Sánchez le tranquilizó. ¿A cambio de qué? Pues no hay que ser ningún experto para darse cuenta de que la inversión de España en Defensa está siendo toda una oportunidad para nuestro sector, pero, ¡cuidado!: siempre que juguemos en igualdad de condiciones. No se puede adjudicar a las empresas de una comunidad la parte mollar y olvidarnos del resto.
- ¡Qué corto se quedó Maragall!
- Y algún otro… y algún otro…