El presidente catalán, Salvador Illa, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una imagen de archivo
PSC Sociedad Anónima: los socialistas catalanes acaparan poder en ámbitos empresariales clave
La nueva cúpula de Indra refuerza el fuerte peso económico tutelado por Salvador Illa
Una constante se suele repetir en los gobiernos socialistas: el fuerte peso del PSC en el ámbito industrial. Con los Gobiernos de Pedro Sánchez no sólo no ha sido una excepción, sino que la regla se ha acentuado, llevando al partido que controla Salvador Illa a controlar, a través de miembros con carné y afines, un importante pastel del mundo empresarial español.
La punta de lanza está en el ministerio de Industria, donde Jordi Hereu recaló en noviembre de 2023, procedente de la presidencia de Hispasat. Desde dicho ministerio no solo pone el guion a las grandes compañías manufactureras sino que controla directamente los Perte, los grandes proyectos estratégicos que aspiraban a servir como motor del crecimiento alimentados con los fondos del programa europeo Next Generation.
La buena relación con el ministro ha sido clave, según fuentes sectoriales, para el reciente aterrizaje de Josep María Recasens en la dirección general de Indra, si bien el hasta ahora presidente de Renault España no tiene afinidad conocida con el socialismo catalán, al contrario de otro de los nombres que sonaban para el cargo: el ex secretario general de Industria y ex presidente de Renfe, Raül Blanco; hoy en SAPA Placencia. Quién si la tiene es el también flamante presidente de la compañía, Ángel Simón, consejero delegado de CriteriaCaixa hasta su fulminante salida en abril del año pasado.
Indra tiene un papel clave dentro de la estrategia empresarial de Sánchez, que aspira a convertir a la firma en el gran gigante español de la defensa. También lo tiene Telefónica, firma en la que Sánchez invirtió 2.300 millones de euros para hacerse con el 10 % del capital, relevando al consejero delegado, José María Álvarez Pallete, por Marc Murtra.
Murtra aterrizó en la operadora en enero de 2025 procedente precisamente de Indra. Perteneciente a la denominada «generación BlackBerry» del socialismo catalán, es pública y conocida su buena relación con Illa, del que escribió que «Criaturas así ya no se ven en nuestros montes, están al borde de la extinción», cuando su gestión como ministro de Sanidad durante la pandemia estaba en entredicho. El directivo percibió el año pasado 5,25 millones de euros.
Otro de los grandes pesos pesados del socialismo catalán es Maurici Lucena, presidente y consejero delegado del gestor aeroportuario AENA, cargo por el que ingresa una remuneración de 197.000 euros anuales. Nacido en Barcelona, además de ex presidente del consejo de la Agencia Espacial Europea, fue diputado en el Parlamento catalán entre 2012 y 2014; y ex asesor de Sánchez –para las generales de 2015– y del ex presidenta calán José Montilla.
Montilla también forma parte a día de hoy del entramado empresarial del PSC, con un puesto como consejero independiente en Enagás, el gestor del sistema gasista. Allí acompaña a Antonio Llardén, que llegó a la compañía como presidente en 2007 y se mantuvo durante los Gobiernos de Mariano Rajoy.