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Prototipo del futuro avión de combate europeo (NGWS/FCAS)Ministerio de Defensa

Francia y Alemania cancelan el proyecto del caza europeo que desarrollaban junto a España por tensiones industriales

Dassault Aviation y Airbus no se pusieron de acuerdo sobre quién debe liderar el programa, pese a que inicialmente se había pactado una participación del 33 % para cada uno de los socios

El proyecto europeo FCAS (Futuro Sistema Aéreo de Combate) para desarrollar un avión caza de sexta generación entre España, Alemania y Francia ha fracasado este lunes tras años de negociaciones ante las diferencias existentes entre los socios.

Según fuentes del Gobierno alemán, el canciller Friedrich Merz y el presidente francés, Emmanuel Macron, han llegado a la conclusión de que el conglomerado industrial francés Dassault Aviation y el fabricante europeo Airbus no podrán ponerse de acuerdo sobre quién debe liderar el programa, pese a que inicialmente se había pactado una participación del 33 % para cada uno de los socios.

Merz ha aconsejado al mandatario francés que no siga adelante con este proyecto de defensa, considerado el más ambicioso hasta la fecha y que fue lanzado en julio de 2017 por la entonces canciller alemana Angela Merkel y por Macron. No obstante, sí se ha mostrado a favor de continuar con el desarrollo de una nube de combate.

La iniciativa –que busca reemplazar a partir de 2040 a los Eurofighter y Rafale que actualmente están en servicio– permanecía bloqueada por las diferencias entre las partes. Así, mientras la industria francesa tenía la pretensión de liderar el proyecto en solitario, Berlín había advertido de que los contratos firmados «hay que cumplirlos», es decir que las compañías debían participar en igualdad de condiciones.

El proyecto también involucra a España a través del fabricante Indra, enfocado en sensores, Inteligencia Artificial (IA) y combate colaborativo. Su director ejecutivo, Ángel Escribano, ya lamentó el bloqueo el pasado mes de marzo de «uno de los proyectos industriales más estratégicos para Europa y para España».

Durante meses, Alemania y Francia intentaron resolver el conflicto e incluso se recurrió a mediadores para facilitar un acuerdo, pero estos concluyeron su trabajo sin éxito. Según Handelsblatt, Dassault desarrollará ahora su propio caza francés de sexta generación, en tanto que Airbus diseñará un modelo para Alemania y «previsiblemente también para España».

La empresa podría además buscar nuevos socios internacionales. El grupo sueco Saab, fabricante del caza Saab JAS 39 Gripen, ya ha mostrado interés en colaborar con Berlín.

Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reclamó a Francia el pasado mes de enero que desbloquease «de una santa vez» el proyecto e instó a las partes a superar las discrepancias existentes, si bien finalmente el programa ha acabado fracasando.