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Elon Musk, CEO de SpaceX y TeslaDPA vía Europa Press

Invertir en la gigantesca salida a Bolsa de SpaceX: ¿La oportunidad de una generación o pinchazo en ciernes?

El 12 de junio la empresa aeroespacial debutará en Bolsa a un precio de 135 dólares por título

Este viernes, 12 de junio, la empresa aeroespacial SpaceX debutará en Bolsa y lo hará ofreciendo 555 millones de títulos a 135 dólares cada uno. Su objetivo es captar unos 75.000 millones de dólares –unos 65.000 millones de euros al cambio–, aunque la cifra podría ascender a los 86.000 millones si los bancos colocadores ejercen la opción greenshoe, que les permite vender hasta un 15 % más de acciones si la demanda es muy alta, lo que le otorgaría un valor de mercado de casi 1,8 billones de dólares.

De esta forma, la compañía fundada por Elon Musk se convertirá en la mayor salida a Bolsa de la historia, superando ampliamente a la de la petrolera saudí Aramco, que en 2019 recaudó 29.400 millones de dólares –25.320 millones de euros–. Por lo que SpaceX pasará instantáneamente a formar parte de las diez mayores cotizadas del mundo.

La previsión de los mercados es que la salida a Bolsa de esta compañía genere un fuerte interés entre los inversores, especialmente los minoristas. Y es que Musk reservará un 30 % de la asignación para ellos, frente a una media del 10 % en otros estrenos bursátiles.

A eso se le suma una rápida inclusión de la compañía en el Nasdaq-100, que relajó sus reglas de admisión para acelerar el proceso de inclusión de SpaceX. Desde el 1 de mayo eliminó el requisito mínimo del 10 % free float –el porcentaje de acciones que se sacan a Bolsa–. Además, ya permite que las compañías cuya capitalización se sitúe entre las 40 mayores del índice bursátil puedan ser añadidas tan solo 15 días después de lanzar la Oferta Pública de Venta (OPV), cuando antes este periodo era de 12 meses. Esto podría atraer a los fondos pasivos.

Sin embargo, son muchos los expertos que ven esta operación con cierta incertidumbre. Principalmente porque la valoración de la compañía es históricamente elevada, y «deberá lograr un crecimiento de ingresos de al menos el 40 % durante los próximos 10 años para justificarla», asegura el analista senior de Edmond de Rothschild, Anthony Toupin, en un comentario.

«La valoración actual sólo se sustentaría en un entorno futuro muy lucrativo», afirma, por su parte, Valtteri Ahti, jefe de Estrategia de la gestoría nórdica Evli. Y es que estima que con 18.500 millones de dólares de ingresos en 2025 y su capitalización bursátil, el precio que se estima que los inversores estarían dispuestos a pagar rondaría los 100 dólares. Esto es un 26 % menos de cómo va a debutar.

Por otro lado, el free float es de en torno al 4-5 % del total –motivo por el que el Nasdaq-100 relajó sus requisitos de entrada–, cuando lo habitual es entre un 80 % y un 90 %. Esto supone que Musk controlará hasta el 84 % de los derechos de votos, «lo que evidencia una elevada concentración del poder de decisión, un mayor riesgo de gobernanza y una liquidez limitada de las acciones en circulación», afirma Anthony Toupin, analista senior de Edmond de Rothschild.

A ello se suman la dependencia de ciertos contratos clave, en especial aquellos firmados con el gobierno estadounidense; su vulnerabilidad ante cualquier incidente industrial relevante; y que sus operaciones especiales y de inteligencia artificial «siguen siendo profundamente deficitarias» y requieren inversiones «significativas y recurrentes». También, una parte de los ingresos que se obtendrán por la salida a Bolsa «podría destinarse al repago de deuda en lugar de a inversión», sentencian los expertos.