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Eugenio Mallol

La madre de todas las salidas a bolsa

El mercado de capitales se prepara para los tres eventos más trascendentales de su historia, las ofertas públicas de venta de SpaceX, OpenAI y Anthropic medirán la fe de los inversores en la IA y su capacidad para condicionar la geopolítica mundial

No por esperada, la salida a bolsa de la empresa de lanzamientos espaciales, inteligencia artificial (IA) y conectividad vía satélite SpaceX, creada por Elon Musk, se presenta menos apasionante. Los expertos le atribuyen ya una valoración de entre 1,75 y 2 billones de dólares, pese a registrar unos ingresos de sólo 18.000 millones en 2025 (menos de la mitad que Mercadona) y unas pérdidas netas de 4.900 millones.

A la oferta pública de venta de SpaceX se sumarán este año las de los dos gigantes de la IA: OpenAI, que tiene lista también ya su propuesta, y Anthropic. Las estadísticas de inversión y de usuarios sitúan a ambas compañías a una distancia sideral de sus competidores. Las tres salidas a bolsa serán los eventos de liquidez más trascendentales en la historia del capital de riesgo. Cada una pulverizará los récords anteriores en Estados Unidos, y por un margen extraordinario.

A la oferta pública de venta de SpaceX se sumarán OpenAI y Anthropic

La bolsa española vive en un estado de sobrevaloración permanente desde hace un par de años, una ilusión imposible de sostener, con rentabilidades que hacen las delicias del inversor particular, pero no tienen correlación con la economía real. Quizás nuestro Ibex 35 no haya sido, en este tiempo, más que uno de los diversos refugios del capital para generar rentabilidades fáciles con las que prepararse para la verdadera batalla de este 2026. Lo veremos.

El contexto, tal y como describen consultoras como PitchBook, es propicio para una gran sacudida. Años de salidas a bolsa estancadas, múltiplos de valoración con avances limitados en grandes mercados y disparados en otros más vulnerables como el español (ya digo, una playa para revalorizar rápido y abandonar en el momento oportuno) y una creciente presión por parte de los inversores institucionales, hacen que el mercado de capital riesgo global esté desesperado por liquidez.

La bolsa española vive en un estado de sobrevaloración permanente desde hace un par de años

Mucho dinero paralizado. Más de 4 billones de dólares están bloqueados hoy en unicornios. A nivel global, el dry powder (capital comprometido, pero aún no invertido por los fondos de capital privado) se sitúa en máximos históricos. En los mercados privados globales, alcanzaría los 3,7 billones de dólares, el doble que en 2019, según Preqin; los fondos de buyouts acumularían más de 2,5 billones en reservas a nivel mundial; y en Europa se encontraría a niveles récord, con un volumen aproximado de 434.800 millones. Más del 40 % del capital disponible para su inversión por parte de los gestores de fondos lleva así desde hace dos años.

En esas, llegan al escenario los campeones de la IA y de la economía espacial, y lo hacen con necesidades descomunales de inversión. La deuda de SpaceX al cierre del primer trimestre alcanzaba los 29.100 millones de dólares y el coste la construcción de su centro de datos para impulsar xAI ha aumentado en 10.000 millones. La división de IA perdió 6.300 millones sobre unos ingresos de 3.200 millones solo el año pasado.

Más de 4 billones de dólares están bloqueados hoy en unicornios

La presencia en el MWC de Barcelona de Gwynne Shotwell, presidenta y COO de SpaceX, se interpretó como una mise en scène para poner los dientes largos al mercado con la joya de la corona de la compañía, su megaconstelación de satélites Starlink. Con 10 millones de usuarios es una pieza clave ya de la geopolítica mundial, dispuesta a reinventar el negocio de las telecomunicaciones con la conexión satélite-móvil.

En el caso de OpenAI, cerró 2025 con una facturación de 13.000 millones, pero planea gastarse un billón en infraestructuras de IA, lo cual supone toda una prueba de fe para los inversores. Las tectónicas salidas a bolsa que se avecinan servirán, en efecto, para medir la percepción real del mercado sobre las posibilidades de que la IA transforme el modelo económico.

Warren Buffett acumula una liquidez histórica y récord de casi 400.000 millones de dólares en efectivo y letras del Tesoro a muy corto plazo

De todos los movimientos que se produzcan, aparte del previsible y probablemente dramático aterrizaje brusco de nuestra bolsa, seguiré con especial interés los que protagonice Berkshire Hathaway, el vehículo de inversión de Warren Buffett que, tras deshacer una parte sustancial de sus posiciones en Apple, acumula una liquidez histórica y récord de casi 400.000 millones de dólares en efectivo y letras del Tesoro a muy corto plazo.

El año pasado las reservas de liquidez de Buffet superaban a las de Apple, Microsoft, Alphabet, Amazon y NVIDIA combinadas, lo que ya es decir. Otro gigante de la inversión mundial, Blackrock, reportaba 14.580 millones de dólares de efectivo disponible en las mismas fechas, para hacerse una idea. Nunca antes, una sola empresa había tenido tanto dinero en las manos listo para gastar como Berkshire Hathaway.

Blackrock, reportaba 14.580 millones de dólares de efectivo disponible en las mismas fechas

Estamos en un momento muy especial de la historia porque todo lo que suceda en estas salidas a bolsa tendrá trascendencia más allá del mundo del capital. Según dijo John M. Keynes, «es mejor que un hombre tiranice a su cuenta bancaria que a sus conciudadanos».

El mercado emergió como contrapeso de los regímenes absolutistas y se ha mantenido así durante los últimos cuatro siglos, pero las nuevas formas de capitalismo estatal que impulsa fundamentalmente China están cambiando de nuevo las tornas. En una cena reciente, Richard Danzig, exsecretario norteamericano de Marina con Bill Clinton, planteó la siguiente pregunta: «¿seguirán los mercados disciplinando al Estado, o será el Estado quien discipline a los mercados?»

El mercado emergió como contrapeso de los regímenes absolutistas y se ha mantenido así durante los últimos cuatro siglos

Las espectaculares salidas a bolsa de este año nos ayudarán a vislumbrar hasta qué punto la IA, con su capacidad de actuación autónoma, puede convertirse en la tercera vía que nos tenía guardada este imprevisible siglo de los algoritmos. Las consecuencias económicas mundiales de la guerra de Irán están siendo un claro ejemplo de que el Estado aún tiene a su merced al sector privado. Pero el mercado de bonos aún limita el gasto público de una manera que ningún partido de oposición puede igualar, y la amenaza de fuga de capitales sigue influyendo en las políticas de todos los países.

La IA, con su capacidad para actuar de forma autónoma y reconfigurar de ese modo los flujos de actividad en muchos sectores, puede alterar ese equilibrio Estado-mercado. Es normal que sientas esa sensación de estar navegando una tormenta en el Atlántico sobre una cáscara de nuez. Asegura posiciones y espera acontecimientos, porque sólo estamos viendo la punta del iceberg de la IA. Menos incluso, diría.

Open AI

Open AICONTACTO vía Europa Press

Eugenio Mallol es periodista especializado en innovación tecnológica, autor, conferenciante y columnista. En la actualidad es director de estrategia y comunicación de Atlas Tecnológico, el primer ecosistema de la industria 4.0 en España, y coordinador y analista de la Cátedra Ciencia y Sociedad de la Fundación Rafael del Pino.

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