El estado real de la IA en España
A falta de fuentes propias fiables, el informe que publica cada año la Universidad de Stanford sigue siendo el principal referente y el mensaje que lanza es el de un poderío sensacional de EEUU, con nuestro país dando una de cal y otra de arena
A Omar Hatamleh, director de inteligencia artificial (IA) del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA hasta este año y exresponsable del programa NASA 2040 AI Track, le intrigó que le hablara de la fascinación que está generando en todo el mundo el despliegue robótico de China.
Acababa de celebrarse la ceremonia de bienvenida al Año Nuevo en el país asiático, con aquella deslumbrante perfomance de robots y niños (humanos) sobre el escenario. El experto español Eduardo Castelló, investigador del MIT Media Lab y director del espacio CyPhy Life en la IE University, me cuenta que los avances de China en componentes robóticos han transformado por completo el sector, haciendo mucho más accesible una tecnología que parecía reservada sólo para unos pocos usos. Las aplicaciones robóticas se van a disparar de forma sensacional los próximos años.
Pero a Omar Hatamleh no le provocaba una especial preocupación lo que todo esto podría suponer de desafío al liderazgo de Estados Unidos en robótica. «El nivel tecnológico de nuestras patentes y nuestra investigación científica sigue todavía muy por delante del de China». Lo mismo se puede decir en el ámbito de los chips de vanguardia, los que se encuentran ya en el entorno de los dos nanómetros: la industria norteamericana se encuentra cuatro generaciones por delante del gigante asiático.
Quizás por eso, al régimen de Xi Jinping se le ha esfumado la sonrisa que le provocó la portada de The Economist con la frase de Napoleón: «nunca interrumpas tu enemigo cuando está cometiendo un error», en referencia a la guerra de Irán por Estados Unidos. Como contaba el mismo semanario una semana después, China está seriamente preocupada por el nivel que está mostrando el Ejército norteamericano en el uso de la IA. Es muy superior al suyo y les costará tiempo igualarlo.
Al régimen de Xi Jinping se le ha esfumado la sonrisa que le provocó la portada de The Economist con la frase de Napoleón
Con sus luces y sombras, el informe sobre el «Estado de la IA» que elabora el Human Centered-Artificial Intelligence (HAI) de la Universidad de Stanford se ha convertido en un referente indispensable para fijar la foto más o menos aproximada del desarrollo de este apasionante campo tecnológico en todo el mundo. Es el tipo de publicaciones que despejan dudas y contribuyen a poner las cosas en su lugar, no donde aparentan estar cuando vemos plantas industriales llenas de humanoides supuestamente operativos.
El número de empresas de IA que han recibido financiación recientemente en Estados Unidos alcanza las 1.963, frente a apenas 161 de China, que se sitúa incluso por detrás incluso de Reino Unido con 172. España ocupa un discreto lugar con 33 empresas de IA que han recibido fondos, pero dentro del entorno la UE, que domina Alemania con sólo 92, no es un dato tan desolador. Entre 2013 y 2025, en EE.UU. suman ya 8.909 empresas de IA financiadas, más de cuatro veces más que China (1.766), mientras en Reino Unido fueron 1.057 y en España, 150.
El número de empresas de IA que han recibido financiación recientemente en Estados Unidos alcanza las 1.963, frente a apenas 161 de Chin
La inversión privada en IA es la que marca la gran diferencia hoy en el mundo. En Estados Unidos alcanza los 285.880 millones de dólares, a una distancia sideral de cualquier otro país. En el caso de China, el aparato gubernamental compensa obviamente la exigua inversión privada, que es de apenas 12.410 millones de dólares. Le siguen los 5.900 millones de Reino Unido y los 4.360 millones de Francia. Es preocupante que España no aparezca en una lista que cierra Suecia con 97 millones.
Llama la atención la presencia de nuestro país en indicadores que demuestran que somos más propensos a integrar la IA en nuestra actividad diaria. Por ejemplo, la demanda de talento relacionado con la IA sigue aumentando, aunque la intensidad varía según el país. En 2025, Singapur lideró la lista de ofertas de empleo que requerían habilidades en IA sobre el total con el 4,69 %, seguido de Hong Kong (3,5 %), Luxemburgo (3,4 %) y España (3,3 %).
Reino Unido ha emitido la mayor cantidad de contratos públicos relacionados con la IA entre 2013 y 2024, con 738, seguido de los 611 en Alemania y los 187 en España
Otro dato: los estudiantes españoles usan más IA generativa en sus estudios (97 %). Y una realidad que probablemente esté relacionada con los últimos estertores de los fondos europeos del Plan de Recuperación, antes del PerteAmageddon que se avecina: el Reino Unido ha emitido la mayor cantidad de contratos públicos relacionados con la IA entre 2013 y 2024, con 738, seguido de los 611 en Alemania y los 187 en España. Sin embargo, el valor medio de las adjudicaciones públicas en nuestro país es de 450.000 euros, lo que nos sitúa en el puesto 14.
España ha logrado la dudosa proeza de publicar dos estrategias nacionales de IA, un libro de 200 páginas del CSIC y un Componente 16 del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, sin haber aportado ni un solo dato de producción propia. De modo que hay que recurrir a la imagen que proporcionan informes como el de la Universidad de Stanford.
Simulador de la empresa española VR Black en el pabellón de España del MWC
La imagen de acciones puntuales sin estrategia clara continúa, cuando empiece a resolverse el problema de la conexión eléctrica y por fibra óptica de los centros de datos y las empresas industriales que lo necesitan, empezaremos a pensar que algo está cambiando.
Eugenio Mallol es periodista especializado en innovación tecnológica, autor, conferenciante y columnista. En la actualidad es director de estrategia y comunicación de Atlas Tecnológico, el primer ecosistema de la industria 4.0 en España, y coordinador y analista de la Cátedra Ciencia y Sociedad de la Fundación Rafael del Pino.