El rodadero de los lobosJesús Cabrera

El futuro de la Corredera

«Todo esto está muy bien sobre el papel, pero no lo está tanto en el calendario, cuando hay elecciones municipales a un año vista»

La adopción de un acuerdo a menos de un año de unas elecciones municipales sirve para poco, por no decir que para nada. Si, encima, contempla medidas a medio y a largo plazo sirve aún para menos. La clase política tiene asumido que en cada mandato se hace borrón y cuenta nueva, que se pone el marcador a cero y a otra cosa, mariposa.

Aprobar algo cuando se está a punto de terminar un mandato es como quitarse un marrón de enmedio, echar la pelota hacia adelante y Dios dirá. Es algo así como pensar más en el hoy que en el mañana, buscar la salida rápida a lo que no es tan rápido de resolver.

Esto es, más o menos, lo que ha pasado en el Pleno de este jueves con la moción sobre el deterioro que padece la plaza de la Corredera, esa joya monumental sobre la que se ha creído hasta ahora que su salvación pasaba por poner todos los huevos en el cesto de la hosteleria. Y el tiempo ha demostrado que no es así.

En principio era una moción de Vox a la que se sumaron con posterioridad las demás formaciones políticas. La intención era buena: había acuerdo entre todos de aplicar una serie de medidas para evitar que de aquí a poco la Corredera sea un motivo de vergüenza para los propios cordobeses.

Todos están de acuerdo en la puesta en marcha de un plan integral de gestión que contemple mantenimiento, limpieza o seguridad, entre otras cuestiones. También coincidieron en el necesario cumplimiento estricto de las ordenanzas así como en el plan de usos, aunque sería necesario revisar este documento, porque se aprobó hace más de dos décadas y pide a gritos una puesta al día.

Por enésima vez se vuelven a acordar medidas de apoyo al mercado Sánchez Peña y, por primera vez, se habla de unos nuevos usos comerciales más allá de la hostelería y de abrir las puertas a los artesanos locales para que se establezcan, algo cargado de sentido común que puede servir para que la plaza no huela tanto a fritanga.

Todo esto está muy bien sobre el papel, pero no lo está tanto en el calendario, cuando hay elecciones municipales a un año vista y este tiempo que queda se va a dedicar a rematar todo aquello que se podrá inaugurar en las vísperas de los comicios y quede resultón en las fotos.

Cualquiera que conozca un poco la dinámica municipal habrá olido ya que este paquete de medidas para la plaza de la Corredera va a quedar orillado en la mesa de trabajo por no pasar directamente al cajón, que da mucho el cante. Se le darán largas y de aquí a poco asistiremos de nuevo a otro Pleno en el que un grupo político -el que sea- volverá a reclamar las mismas medidas para la Corredera. Y se volverá a aprobar, fijo.

comentarios

Más de Córdoba - Opinión

Córdoba - Opinión

El Elegido

tracking

Compartir

Herramientas