El responsable de Análisis Económico de BBVA Research, Rafael Doménech, en una imagen de archivo.
BBVA Research alerta de un crecimiento del 17 % en el precio de la vivienda entre este año y el que viene
Percibe un deterioro en la confianza de las familias y reduce el crecimiento del PIB por el precio de la energía
BBVA Research ha presentado su informe Situación España, en el que constata un deterioro en la confianza de las familias y reduce su previsión de crecimiento de la economía española en el año 2027 debido al impacto de los precios de la energía. Alerta además de un crecimiento en el precio de la vivienda del 17 % entre este año y el que viene.
La institución fundamenta el deterioro en la confianza de las familias en «la preocupación por un posible incremento de la inflación y por el alza del euríbor, que ha pasado del 2,2 % en febrero al 2,8 % en mayo».
Además, reduce tres décimas el crecimiento de la economía española previsto para 2027, hasta el 2,1 %, debido al impacto sobre los precios de la energía de la guerra de Irán. Su previsión de crecimiento para el 2026 se mantiene en el 2,4 %.
El informe de BBVA Research incide en que el incremento en el precio de los insumos por el conflicto de Irán «ha sido más intenso y persistente de lo que se preveía hace tres meses. Frente a un escenario estimado con restricciones de oferta que estimaron que duraría entre cuatro y seis semanas, con un coste del barril ligeramente por encima de los 70 dólares en promedio en 2026, el escenario actual asume precios cercanos a 90 dólares por barril».
Europa será una de las economías más afectadas por el encarecimiento del petróleo, y por eso BBVA Research rebaja su previsión de crecimiento en el continente al 0,7 % en 2026 y el 1,2 % en 2027, frente al 1,1 % y 1,4 % anterior. «El deterioro del entorno encuentra a la economía europea en una situación de relativa vulnerabilidad, por una demanda interna débil y la caída de exportaciones», apuntan desde la institución.
Impacto en los precios de la energía
El impacto de los precios de la energía sobre la economía española se producirá a través de distintos canales de transmisión que afectan, principalmente, a las exportaciones de bienes y a la inversión. Esperan que pueda restar 0,5 y 0,1 puntos porcentuales al PIB en 2026 y 2027, y elevar la inflación 1,3 y 0,6 puntos porcentuales, respectivamente. Con ello, los productores nacionales perderán competitividad, algo que puede ser especialmente importante para las empresas del sector de manufacturas o, en el caso del encarecimiento de los fertilizantes, para el agroalimentario. A esto se añaden las expectativas de menor crecimiento en los principales socios comerciales de la economía española. Como consecuencia de lo anterior, se espera que las exportaciones de bienes desciendan el 1,2 % en 2026 y apenas avancen el 2,4 % en 2027.
La inversión, particularmente en construcción de vivienda (con un crecimiento promedio anual del 5,7 % en 2026 y del 6,7 % en 2027), se verá favorecida por la creación de hogares, el avance de los precios y las políticas económicas. Tanto el incremento de la renta bruta disponible como los cambios demográficos y sociales siguen sosteniendo la creación de nuevas unidades familiares, en torno a 200.000 al año. Buena parte de estos hogares se concentran en zonas donde la oferta de vivienda es cada vez más limitada. Junto con condiciones de financiación relativamente favorables, presiona al alza el coste de compra. Así, se espera que los precios de la vivienda continúen subiendo: alrededor de un 12 % en 2026 y un 5,7 % en 2027. Lo anterior servirá para incentivar la oferta, que también se beneficiará de las distintas medidas aplicadas por los gobiernos regionales y el central para agilizar los procesos necesarios y potenciar la construcción residencial. Además, las condiciones de acceso a la financiación seguirán siendo favorables. Añadido al incremento de la rentabilidad, debería atraer más inversión al sector.
Empeora el déficit público
La política fiscal está siendo más expansiva de lo previsto hace unos meses, «y revertirá parte de la mejora observada en el déficit públcio, que se situará en el 2,8 % del PIB a finales de 2026 y en el 2,5 % en 2027», señalan. También tendrá su parte positiva. Durante los últimos meses, el Gobierno ha anunciado distintas medidas que apoyan el crecimiento de la demanda interna. Por un lado, están las enfocadas a paliar los efectos del cierre del estrecho de Ormuz y ayudas a colectivos vulnerables. Por otro lado, en el primer trimestre del año, el Gobierno puso en marcha un plan para ayudar a los afectados por las borrascas en el sur del país. La suma de estos dos paquetes explica el deterioro en las perspectivas sobre la evolución del desequilibrio en las cuentas públicas pero, en contrapartida, añade 0,3 puntos porcentuales al crecimiento del PIB de 2026.
De cara al futuro, BBVA Research apunta cuatro desafíos importantes que debe afrontar la economía española: la pérdida de poder adquisitivo derivada de la inflación, que podría afectar más a los hogares de menor renta; la productividad de la población inmigrante, que registra un diferencial negativo frente a la nacida en España y tiene peores condiciones laborales; la política fiscal, que irá volviéndose menos expansiva en los próximos meses, y la finalización de los fondos europeos Next Generation, que puede hacer evidente el débil comportamiento de la inversión no asociada a estos recursos.