Los ricos compran la revolución de Elon Musk, el hombre que quiere convertirnos en una «civilización multiplanetaria»
La salida a Bolsa de la empresa espacial SpaceX ha roto todos los registros, ¿pero cómo evolucionará este fenómeno?
El multimillonario empresario Elon Musk.
El 5 % de la empresa aeroespacial SpaceX salió a Bolsa el pasado 12 de junio con un precio de 135 dólares por acción, algo que le permitió recaudar 75.000 millones de dólares. Con ello se convirtió, con diferencia, en la mayor salida a Bolsa de todos los tiempos. Su fundador, presidente y principal accionista, Elon Musk, se ha situado como la primera persona de la historia en alcanzar una fortuna de un billón de dólares.
Musk, que empezó a hacerse famoso en 2002 tras vender PayPal a eBay por 1.500 millones de dólares, se empeñó ese mismo año en sacar adelante una de sus ideas geniales: SpaceX, dedicada a diseñar, fabricar y lanzar cohetes y naves espaciales, y el mercado le ha comprado la idea veinticuatro años después. Este empresario de 54 años nacido en Sudáfrica contaba el día de la salida a Bolsa que busca desarrollar la tecnología necesaria para convertir la humanidad en una «civilización multiplanetaria», y «hacer posible que cualquier persona pueda viajar algún día a la Luna, Marte, o incluso más allá del sistema solar».
Los inversores tienen fe ciega en SpaceX, pese a que perdió el año pasado 4.900 millones de dólares
¿Qué han comprado exactamente los inversores? En primer lugar, que se puede ganar mucho dinero con el espacio; en segundo lugar, que buena parte de ese dinero se ganará con la inteligencia artificial; y en tercer lugar, que Elon Musk, que controla más del 50 % de las acciones, es el hombre apropiado para lograrlo.
Realmente la fe es ciega en Elon Musk. SpaceX perdió 4.900 millones de dólares el año pasado, frente a unos ingresos de 18.700 millones de dólares. Pese a las pérdidas, la compañía vale ya en Bolsa 2,4 billones de dólares. El precio de la acción ha subido a 185 dólares.
SpaceX se ha convertido ya en la principal potencia espacial del mundo. Lanza al espacio más cohetes que cualquier empresa y país. Lo ha conseguido gracias a los cohetes Falcon 9, que realizaron su primer vuelo en el año 2010 y que son económicos y parcialmente reutilizables. El dominio en el espacio de SpaceX puede consolidarse gracias a su megacohete Starship, que está diseñado para ser completamente reutilizable y que, por tanto, sería mucho más económico.
Elon Musk es un cerebro superior, y con su equipo ya ideó el modo de ir ganando dinero por otro lado. Sus cohetes de bajo coste le permitieron lanzar al espacio más de 10.000 satélites Starlink que proporcionan Internet a más de 12 millones de clientes individuales, aerolíneas, empresas navieras y diversas dependencias del gobierno estadounidense. Starlink ganó el año pasado 4.400 millones de dólares antes de impuestos, el doble que el año anterior.
Musk ganó 4.000 millones el año pasado con los satélites: el doble que el año anterior
El mercado espera que SpaceX lance una segunda generación de satélites más grande y rentable, y en buena medida su elevada valoración en Bolsa viene por esa expectativa. Las grandes empresas tecnológicas estadounidenses prevén invertir 800.000 millones dólares este año en centros de datos que alimenten sus modelos de inteligencia artificial, pero Musk cree que les convendrá instalar sus servidores en el espacio por varios motivos. Los centros de datos terrestres cada vez son más difíciles de construir; la electricidad y la maquinaria escasean, y suele haber problemas con los vecinos. En el espacio, la energía solar es abundante, y no hay vecinos a los que molestar.
Con Starship, el nombre del megacohete y nave espacial totalmente reutilizable de SpaceX, la compañía obtendría beneficios de sus propios productos de inteligencia artificial o de la venta de capacidad de computación a otras empresas de IA. Ya han firmado acuerdos multimillonarios con Anthropic y Google para el alquiler de capacidad de su centro de datos en la tierra: Colossus.
SpaceX planea una expansión enorme de su fábrica de satélites, con los satélites de inteligencia artificial empezando a producirse el próximo año. Hay quien dice que los centros de datos orbitales nunca se han probado, y Starship va con retraso. Sin embargo, SpaceX ha logrado ya varios hitos que se consideraban imposibles. Uno de ellos fue poner en el espacio un cohete de combustible líquido en el año 2008, algo que nadie en el año 2000 creía que pudiera hacer una empresa privada. Tampoco se veía posible el retorno de cohetes para su reutilización, y hoy la empresa de Elon Musk lo hace más de dos veces cada semana. Todas las empresas que intentaron transmitir Internet desde el espacio quebraron, y Starlink ha conseguido ser rentable. Quizá por todo esto, los inversores han confiado en SpaceX, y ahora hay que ver cómo evoluciona.