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Delenda est la Cuba castristaAlberto Recarte

La caída de la economía de Cuba (VI): desaparece el monstruo, le sustituye el burócrata soviético

Cuando en 2013 Raúl Castro sustituye a su hermano Fidel, su carta de presentación es la seriedad, sin más aventuras exteriores. Compromiso que tampoco cumple

Raúl Castro y Fidel Castro

Raúl Castro y Fidel CastroEfe

En 2013 Raúl Castro sustituye temporalmente Fidel Castro -que muere en 2015- Y hasta 2020 es el nuevo presidente de Cuba. Desde 1970 Raúl Castro, el ministro del Interior del castrismo, reemplaza a Fidel en la gestión burocrática de la economía castrista. Sin dejar de ser el brazo ejecutor del terror.

Cuando en 2013 sustituye a su hermano su carta de presentación es la seriedad, sin más aventuras exteriores. Compromiso que tampoco cumple al intensificar la relación con Maduro. El presidente Obama, en su segundo mandato, apoya la supuesta seriedad del nuevo dictador cubano. Años antes en la presidencia de Bush, se había levantado el embargo sobre alimentos y medicinas. Con Obama se permiten transferencias de familiares a Cuba, sin cortapisas, y se liberalizan, incluso, los viajes a Cuba.

A nivel internacional Obama apoya los gobiernos europeos que adoptan una política complaciente con el régimen castrista. Así, en 2015, se llega a un acuerdo sobre la deuda exterior de Cuba de los países miembros del Club de París y de los acreedores privados en el Club de Londres, a la que ya hemos hecho referencia.

A esta política de apertura económica con la Cuba de Raúl Castro sigue una apertura política, como si Cuba hubiera dejado de ser un régimen de terror. A ello no es ajeno el pontificado de Francisco. En España el Gobierno de Rajoy es el que propone una política exterior mucho más afín al castrismo. No en vano España es el principal acreedor de la deuda exterior en la Unión Europea. El cambio de Rajoy se extiende también a lo político. Su gobierno persigue a la Fundación Hispano-cubana, que durante 20 años había llegado a aglutinar a la mayoría de los partidos democráticos anticastristas y que termina por desaparecer siendo presidente Guillermo Gortázar y director general Javier Martínez-Corbalán, quien, durante años, ayudó a la disidencia cubana, en Cuba, con grandes riesgos personales.

En la Fundación Hispano-Cubana hubo desde el principio, en 1996, patrones y colaboradores españoles y cubanos. Cubanos del exilio, como Carlos Alberto Montaner, Jorge Mas Canosa, líder de la Fundación Nacional Cubanoamericana y Lincoln Díaz Balart, Jorge Sanguinetty, Raúl Rivero, Fernando Vega Penichet y Leopoldo Cifuentes, entre otros. Entre los cubanos que se arriesgaron a participar viviendo en Cuba estuvieron Osvaldo Payá (fallecido en un accidente inexplicable), Gustavo Arcos, Vladimiro Roca, Félix Bonne, René Gómez Manzano, Elizardo Sánchez y Marta Beatriz Roque.

La principal aportación de Raúl Castro a la supervivencia del castrismo es la reducción del tamaño de la Empresa Estatal Cuba, en particular en el sector agrario, al permitir a agricultores privados usufructuar tierras del Estado Y la autorización para que todos los cubanos que lo desearan pudieran abandonar el país.

A lo que nunca ha renunciado Raúl Castro es a la política del terror y a la aplicación de una legislación cada vez más dura contra la disidencia ni a mantener el control sobre la propiedad privada de los cubanos, el principio ideológico más importante del castrismo, pues, aunque hay 650.000 «cuentacorrentistas» se les limita el crecimiento y las actividades que pueden desarrollar.

No merece la pena analizar la evolución del PIB desde 1989 hasta 2026. El galimatías de precios existentes en cada momento, desde los de los planes quinquenales que recogían 1.000.000 de precios oficiales en 200 colecciones depositados en organismos oficiales (que nunca se consultaban), hasta las alteraciones de precios, afectados, unos sí y otros no, por la inflación, que ha desorganizado permanentemente la actividad económica.

Las exportaciones e importaciones desde 1991

Me parece que el único camino posible para analizar cómo ha evolucionado la economía cubana desde 1989 es ver cómo lo han hecho las exportaciones e importaciones de bienes y servicios. Se trata, en este caso, de cifras conocidas por organizaciones internacionales y por las agencias de crédito de los países que se relacionan comercialmente con Cuba, expresadas en dólares.

Empecemos por las exportaciones. En 1989 las exportaciones sumaron 5.400 millones de dólares. En 1993 se habían reducido a 1.200 millones de dólares anuales.

Ese año se vende casi lo mismo que se vendía en 1958: un poco de azúcar (frente a las ventas de mucho azúcar, más de 400 millones a Estados Unidos en 1959), níquel y cobalto, tabaco y algunos productos farmacéuticos.

Entre el año 2000 y febrero de 2026, estuvo en vigor un convenio con Venezuela, denominado «Petróleo por servicios», que ha permitido a Cuba recibir pagos de Venezuela por un valor global de 63.000 millones de dólares de 2000 al 2025, que aparecen estadísticamente como exportaciones de servicios de Cuba a Venezuela. Un promedio de 2.520 millones de dólares anuales en esos 25 años. Una cantidad que supera el promedio de todas las exportaciones de bienes de Cuba en ese mismo periodo. (7)

La cifra de exportaciones de bienes crece también porque Cuba comenzó a exportar su petróleo de mala calidad mientras refinaba el procedente de Venezuela o revendía el petróleo venezolano a precios de mercado. Los servicios que Cuba ha prestado a Venezuela son los de la organización y apoyo personal para asegurar los servicios de seguridad, el funcionamiento del Ejército y las prestaciones personales de médicos, enfermeros y maestros y profesores que suplían los que prestaban los profesionales venezolanos que habían abandonado su país.

Como veremos posteriormente, Venezuela ha pagado esos 63.000 millones de dólares en petróleo venezolano vendidos a precios inferiores a los del mercado internacional, con lo cual se subvencionaba, también, a la Cuba castrista.

El turismo

Entre las exportaciones por servicios la otra más importante son los pagos que se reciben de Venezuela, como ya se ha mencionado. Los ingresos por otros servicios que crecen hasta, nuevamente, el año 2020, son los generados por el turismo. En 1989 se ingresaron 200 millones de dólares. En 1991 se ingresaron 400 millones con cerca de 400.000 visitantes. El gobierno cubano a pesar de sus reticencias a la presencia de extranjeros y de capitalistas explotadores permite las inversiones de capitales que se concretan en la construcción y mejoras de 336 hoteles con un total de 83.000 habitaciones. Los ingresos suben a 1000 millones en 1995 y sigue aumentando en años posteriores hasta los 2000 millones en el año 2000 y cifras parecidas hasta 2019. En 2020 la pandemia redujo los ingresos a 1150 millones, 416 millones en 2021, 1049 millones en 2022, 1308 en 2023, 1292 en 2024 y 917 millones en 2025 y después se ha recuperado hasta alcanzar 1600 millones en 2024. Un cálculo muy limitado permite cifrar en 75.000 millones los ingresos brutos por turismo desde 1991 hasta 2024. Los ingresos netos no están claros, porque las limitaciones de la agricultura y la industria fuerzan a importar muchos de los bienes que se necesitan para los servicios turísticos.

Las importaciones

Las importaciones y el tamaño del déficit de la balanza de pagos son los que marcan el posible crecimiento de la economía. En un país con unos sectores productivos tan poco eficientes las importaciones son no solo determinantes del crecimiento o de la recesión económica, sino imprescindibles para asegurar un mínimo de cobertura de las cartillas de racionamiento, del funcionamiento de la industria y de los insumos imprescindibles para el sector agrario.

El desglose de las importaciones de Cuba es desolador. Las más importantes son las compras de alimentos y medicamentos, -que se hacen básicamente a Estados Unidos desde que Bush levantó el embargo para esos sectores-. Después el petróleo y todo tipo de productos refinados que Cuba no produce, o que podría producir a un coste desmesurado. A continuación, los fertilizantes, pesticidas y bienes de consumo. En mínimas cantidades se importan bienes de equipo. Recuérdese que desde 1986 hasta los acuerdos sobre la deuda exterior de 2015 Cuba no consigue créditos a largo plazo, que son los que financian la compra de bienes de equipo. En cualquier caso, a partir de ese año tampoco hay margen para la importación de bienes de equipo.

La evolución de la cifra de importaciones explica mejor el panorama económico. En 1989 Cuba importó 8.100 millones de dólares, siendo la URSS el principal suministrador, empezando por el petróleo. En 1990 se redujeron a 4.600 millones y en 1991 cayeron a 4.000 millones. En 1993 la crisis había reducido las importaciones hasta los 1.750 millones de dólares. Después, con el apoyo del turismo - y las remesas de los cubanos del exterior que analizaremos posteriormente - las importaciones se elevan a 5.200 millones el año 2000. El apoyo de Venezuela, como vimos permite el crecimiento hasta los 7.000 millones en 2005, los 11.700 millones en 2015, y un total de 12.300 millones en 2018. La pandemia de 2020 obligó a reducir las importaciones hasta los 7.300 millones en ese año, recuperándose nuevamente hasta los 10.000 millones en 2023 y reducir de nuevo a 8.000 millones en 2024. Datos que se examinarán posteriormente utilizando informaciones oficiales del gobierno de Cuba.

La deuda exterior, suspensiones de pago y GAESA

Falta información precisa de al menos dos partidas de la balanza de pagos por servicios, la de fletes y la de los gastos financieros de la deuda exterior y de los infinitos acuerdos de créditos a muy corto plazo. La deuda exterior «viva» en la terminología de la ONEI había seguido creciendo y se situaba en torno a los 20.000 millones de dólares en 2020. En 2021 Cuba volvió a suspender el pago de su deuda. Ese impago deterioró aún más la calificación crediticia de Cuba, que solo obtiene desde entonces créditos comerciales a corto plazo sin demasiadas garantías. En 2021 se llega a un nuevo acuerdo de refinanciación de la deuda que es inmediatamente incumplido. Esa suspensión de pagos se renegocia y se llega a nuevo acuerdo en 2025 con el Club de París. La deuda con los países miembros del Club de París alcanzaba aproximadamente 5.000 millones de dólares, de los que unos 2.000 millones eran deuda con España. No hay pagos por intereses ni principal de las deudas de Cuba con el exterior desde 2021. En 2025 la deuda exterior era superior a los 30.000 millones de dólares. (10)

Las remesas de los cubanos

Pero ese no es el final. En la balanza de pagos por cuenta corriente se contabilizan tanto la balanza de pagos de bienes y servicios como la resultante de las transferencias de pagos de los emigrantes en el exterior, que se denominan remesas en el argot contable.

Las remesas de los cubanos que viven en el extranjero son más importantes que los ingresos del turismo. Los cubanos que se escaparon como pudieron desde 1959 y protagonizaron sucesos como el de Mariel en 1980 y el de los balseros en 1994 han pasado de ser «gusanos» en la calificación del castrismo a ser impulsados para que se vayan de su país para reducir los gastos de sus cartillas de racionamiento Y con la esperanza de que envíen divisas para sostener a sus familias en Cuba. El castrismo ha pasado de controlar al máximo la salida de sus habitantes por considerar que Cuba no podía permitirse el lujo de que se fueran los mejores profesionales, lo que ocurrió en los años de 1970 a 1989, a tener la libertad de irse libremente desde 2013 una decisión que toma Raul Castro mientras Fidel agoniza. Han pasado de perder sus viviendas a que el castrismo, de Raúl, no de Fidel, les permita conservarlas, aunque no vivan en Cuba.

En cifras, en 1993 las remesas fueron de 200 millones, creciendo año tras año, hasta que en 2000 llegaron a los 843 millones. En los años posteriores siguieron creciendo hasta los 1300 millones en 2005. Los topes se alcanzaron entre 2015 y 2018 - consecuencia también de los permisos del Gobierno estadounidense - con cifras de 3.354 millones en 2015 y 3700 millones en 2018. En 2020 la pandemia también afecta a las remesas que se reducen a los 2300 millones y en torno a los 2000 millones anuales desde entonces.

Todas estas transferencias suman, desde 1993 a 2025, en torno a los 50.000 millones de dólares. Las organizaciones de cubanos demócratas cifra en otros 50.000 millones el valor de los envíos de bienes de consumo y medicamentos en ese mismo periodo. En total, más de 100.000 millones de dólares. Esos 50.000 millones de bienes que no figuran en ningún balance son, ni más ni menos, que los ingresos que han permitido a las familias que los han recibido sobrevivir mucho mejor que los que no lo han recibido.

Para los cubanos en el exterior, que ayudan a sus familias, los costes de esas transferencias son todavía mayores. Las de dinero tienen costes financieros desmesurados. Las transferencias de bienes ya sea por envíos desde el exterior o en persona están exentas hasta los 30 kilos. Por encima de los 300 dólares se paga un arancel del 100% y hasta un máximo autorizado de 1000 dólares el arancel sube hasta el 200%. Las tiendas «estatales», gestionadas por GAESA cobran entre el 240% y el 400 % sobre el valor de las importaciones.

El Grupo de Administración Empresarial S. A. (Gaesa)

Pero ¿Qué es GAESA? Los siguientes párrafos son un resumen del estudio titulado «GAESA estado ladrón» publicado por Cuba siglo XXI, del que es autor Emilio Morales:

«Bajo la etiqueta del socialismo, una oligarquía militar controla (o, en todo caso, ha venido controlando durando los últimos años) más del 70 % de la economía y el 95% de las finanzas nacionales, mientras el gobierno civil actúa como un simple títere. El gobierno de Miguel Díaz Canel en la práctica no tiene control de las finanzas del país. El Banco Central de Cuba…está completamente subordinado y sometido a los intereses de GAESA…si hubiera que señalar un responsable principal de la debacle inflacionaria que agobia al país, sin duda, todos los hechos apuntarían hacia GAESA. El oportunismo y el control que tiene esta entidad sobre las finanzas y la economía del país impiden la implementación de reformas que …transformen el modelo económico y saquen al país de la crisis…en la que se encuentra empantanado…Medidas como la creación de las tiendas que usan monedas libremente convertibles, la implementación de la norma que se conoce como Tarea de Ordenamiento Monetario, la prohibición de depositar dólares físicamente en las cuentas bancarias del país y la implementación del nuevo mercado cambiario desataron a partir de su implementación una espiral inflacionaria que , hoy en día , al gobierno le resulta imposible detener…Así mismo , el pésimo manejo de las inversiones…ejecutadas a la conveniencia e intereses lucrativos de los oligarcas de GAESA , ha sido otro factor de peso en la crisis inflacionaria que presenta el país. Esto ha dejado sin recursos al propio Estado, quien ha visto como sus industrias y sectores más emblemáticos se han desmoronado en los últimos años…por falta de recursos financieros y la ausencia de una política de inversiones consecuente con las verdaderas necesidades y prioridades estratégicas del país. A este hecho que muestra la supeditación del gobierno cubano a GAESA…había que sumar la poca transparencia y la ausencia de mecanismos institucionales para controlar y fiscalizar las operaciones de GAESA».

Además de todo esto, GAESA ha venido controlando una alta proporción de las finanzas en divisas del país, sus ingresos han superado los del presupuesto del Estado, operando en paralelo con este y sin apenas pagar impuestos; y, todavía más llamativo, se ha señalado que GAESA tiene activos internacionales en cuentas propias, fuera del control del Banco Central de Cuba y a la disposición de los mandos militares castristas que controlan la sociedad. (11)

El gobierno cubano ha tenido que intervenir en 2025 para incentivar el flujo de dólares hacia Cuba autorizando los pagos a través de nuevos intermediarios. La razón de estas nuevas intervenciones tiene que ver con la prohibición que ha impuesto Estados Unidos a las transacciones bajo control militar cubano.

Las grandes sumas de 1991 a 2024

El total de la suma de todas las importaciones de bienes y servicios en esos años suman, aproximadamente 267.000 millones de dólares. Esas compras se han financiado con los ingresos por exportaciones de bienes y servicios (mercancías, turismo y venta de servicios especiales como los prestados a Venezuela) que han alcanzado los 185.000 millones de dólares. El déficit, por tanto, ha sido de 82.000 millones de dólares. Que se han podido pagar, en parte, con los 50.000 millones de dólares por remesas de emigrantes. El resto, alrededor de 32.000 millones, explican el crecimiento de la deuda externa que sobrepasa, otra vez, tras la crisis de la pandemia. Las exportaciones de «servicios» a Venezuela han sido dentro de este periodo de 63.000 millones de dólares.

Sin los acuerdos con Venezuela el déficit acumulado no sería de 32.000 millones, sino de 95.000 millones. Casi imposible, por eso, que, sin Venezuela, aunque Cuba tenga petróleo procedente de Rusia o de cualquier otro país que se lo venda, que el castrismo pueda funcionar.

  • ​Alberto Recarte es economista y fue agregado comercial en La Habana

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