Futuro campus de Meta que construirá Turner (ACS)
Turner (ACS) refuerza su papel en el megacampus de datos de Meta en Luisiana, el «motor» de la IA
Turner lidera para Meta la construcción de sus mayores campus de centros de datos en Indiana y Luisiana, proyectos valorados en decenas de miles de millones que añadirán hasta 5 GW de capacidad y miles de empleos para alimentar la inteligencia artificial
En diciembre de 2024, ACS anunció que Turner había sido elegida para levantar un macrocentro de datos de 1 GW de capacidad para Meta en Lebanon (Indiana), dentro de un campus valorado en unos 10.000 millones de dólares. El complejo, desplegado sobre unos 370.000 metros cuadrados, está diseñado para dar soporte tanto al negocio principal de la tecnológica —las plataformas sociales de la compañía— como a sus crecientes cargas de trabajo de inteligencia artificial.
El proyecto, que ya está en marcha, generará más de 4.000 empleos en la construcción y unos 300 puestos fijos cuando el campus entre en operación, según destacó ACS en su comunicación al mercado. Este primer contrato supuso un salto cualitativo en la relación entre Meta y Turner, situando a la filial de ACS en la primera línea de los hiperescaladores que buscan socios con capacidad para ejecutar infraestructuras digitales de nueva generación.
Richland Parish
Turner formaba parte del consorcio de contratistas elegido por Meta para construir su mayor campus de centros de datos en el mundo, en Richland Parish (Luisiana), con una inversión inicial de 10.000 millones de dólares. En los últimos días, Meta ha anunciado que ese proyecto se ha multiplicado: la inversión supera ya los 50.000 millones y la capacidad de computación se elevará hasta los 5 GW, convirtiendo el complejo en uno de los mayores centros de datos jamás construidos.
El campus, que albergará el clúster de entrenamiento de IA Hyperion, alcanzará casi 930.000 metros cuadrados y se apoyará en acuerdos con la eléctrica Entergy Louisiana para desplegar nuevas plantas de generación, líneas de transmisión de 500 kV, baterías de almacenamiento y otras infraestructuras energéticas asociadas. La propia Meta y medios especializados subrayan que se trata de «una de las mayores inversiones en infraestructura de IA del mundo», con unos 7.500 empleos en construcción en el pico de actividad y más de 1.000 puestos permanentes una vez esté en marcha.
Turner, Mortenson y DPR
Para esta megaobra de Luisiana, Meta ha confiado de nuevo en Turner, que comparte responsabilidades con Mortenson y DPR Construction, configurando un equipo de contratistas capaz de gestionar simultáneamente millones de metros cuadrados de obra industrial altamente tecnológica. Turner se encargará de los principales edificios de datos orientados a IA dentro del campus, mientras DPR desarrolla la primera fase y Mortenson se suma a la expansión posterior, en una secuencia de trabajos que se prolongará varios años.
Meta ha confiado de nuevo en Turner, que comparte responsabilidades con Mortenson y DPR Construction
El mensaje de Turner resume la dimensión del proyecto: «50.000 millones. 5 GW. Una visión: construir el motor de la IA», y destaca que la revolución de la inteligencia artificial «no sólo se programa, se construye». La compañía insiste en que el campus no sólo alimentará la próxima generación de modelos de IA, sino que creará oportunidades para las comunidades locales, impulsará el desarrollo de talento y servirá de escaparate para prácticas de construcción sostenible.
ACS, actor central del universo digital
El salto de ACS al negocio de centros de datos no es coyuntural ya que en los últimos años, Turner ha disparado sus ingresos ligados a esta actividad, hasta el punto de que los proyectos de datos aportaron más de 9.000 millones de euros en ventas en 2025, según distintas informaciones financieras. El grupo ha entregado ya en torno a 9 GW de capacidad de centros de datos en todo el mundo, una cifra superior a la infraestructura digital de algunos países europeos completos, lo que da la medida del cambio de escala.
En enero de 2026, ACS dio un paso más y creó una plataforma global de centros de datos junto al fondo Global Infrastructure Partners (GIP), propiedad de BlackRock, con una cartera inicial de 1,7 GW repartidos entre Europa, Estados Unidos y Australia. La combinación de esta plataforma promotora con contratos de ejecución para gigantes como Meta sitúa al grupo en una posición privilegiada para capitalizar el boom de inversión en infraestructura digital que exige la IA generativa y los servicios en la nube.
Empleo y desarrollo
Los mega‑campus de Meta en Indiana y Luisiana no sólo redefinen la escala de la infraestructura digital, sino que dibujan un nuevo mapa de empleo y desarrollo local en las zonas donde se implantan. En Richland Parish, una comunidad rural de unas 20.000 personas, las autoridades estiman que el proyecto generará más de 1.000 empleos directos y casi 2.000 adicionales indirectos, además de inversiones superiores a los 1.000 millones de dólares en carreteras, agua, saneamiento y otras redes básicas que quedarán como legado para la región.
En Richland Parish las autoridades estiman que el proyecto generará más de 1.000 empleos directos
El caso de Indiana y el de Luisiana ilustran cómo los grandes despliegues de inteligencia artificial ya no son una abstracción tecnológica, sino obras físicas de enorme tamaño, cimentadas, hormigonadas y cableadas por empresas constructoras como Turner y grupos como ACS. En palabras de la propia compañía, «el futuro de la IA no empieza con un ‘prompt’, empieza con la infraestructura que hace posible cada ‘prompt’», y ahí ACS se ha asegurado un papel protagonista.