Caja de supermercado
El cambio que negocia Bruselas y que podría hacer desaparecer las cajas con cajero
La excepción prevista en el futuro reglamento del euro permitiría sustituir las cajas atendidas por empleados por sistemas de autopago
La regulación del euro que negocian actualmente el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión podría cambiar la forma de pagar en muchos comercios. Denaria, la plataforma que defiende el uso del dinero en efectivo, advierte de que la redacción actual del reglamento permitiría que establecimientos como supermercados sustituyeran las cajas atendidas por trabajadores por sistemas de autopago, una posibilidad que, a su juicio, dificultaría en la práctica el pago en efectivo.
La organización sostiene que esta excepción, incluida en el texto que se negocia en los llamados trílogos europeos, podría tener también un importante impacto laboral. Según sus cálculos, basados en la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística, hasta 195.800 personas empleadas como cajeros, taquilleros y trabajadores de servicios de atención al cliente –excepto en entidades bancarias– podrían verse afectadas en España.
Denaria considera que el reglamento debería obligar a mantener al menos una caja atendida por una persona en los establecimientos físicos para garantizar que los consumidores puedan seguir pagando en efectivo. En su opinión, si un comercio sustituye completamente las cajas tradicionales por terminales de autopago, el derecho a utilizar dinero físico podría quedar limitado, aunque siga reconocido por la ley.
La plataforma advierte además de que este modelo podría extenderse a otros servicios donde ya predominan los sistemas automatizados, como parquímetros, máquinas expendedoras de billetes de transporte o puntos de recarga, en los que el usuario apenas tiene alternativas para elegir otro método de pago.
A su juicio, mantener la posibilidad de pagar en efectivo también resulta importante para garantizar la continuidad de los pagos en situaciones excepcionales, como ciberataques, apagones, caídas de los sistemas electrónicos o fenómenos meteorológicos extremos, en los que los medios digitales pueden dejar de funcionar.
Por ello, Denaria ha trasladado a las instituciones europeas que participan en la negociación su petición de modificar la redacción del reglamento para evitar que las excepciones previstas para los sistemas de autopago acaben favoreciendo la desaparición progresiva de las cajas tradicionales y dificulten el uso del efectivo en el comercio.
Las negociaciones sobre el reglamento del curso legal del euro se encuentran actualmente en la fase de los llamados trílogos, en la que Parlamento, Consejo y Comisión deben pactar el texto definitivo que regulará cómo se garantiza en la práctica el acceso y la aceptación del dinero en efectivo en toda la Unión Europea.