Javier González-Olaechea y Yolanda Díaz aspiran a dirigir la OIT (ILO, por sus siglas en inglés)
Un exministro peruano presenta su candidatura a dirigir la OIT y será el segundo rival de Díaz
La elección está prevista para el próximo 16 de noviembre mediante una votación secreta. Antes, los candidatos tendrán que exponer sus proyectos
Perú ha formalizado la candidatura del excanciller Javier González-Olaechea para ocupar la Dirección General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) durante el período 2027-2032. El diplomático peruano competirá por el puesto, entre otros aspirantes, con la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, y con el actual responsable del organismo, el togolés Gilbert F. Houngbo.
La elección está prevista para el próximo 16 de noviembre mediante una votación secreta. El candidato que resulte elegido asumirá el cargo el 1 de octubre de 2027, fecha fijada para el comienzo del nuevo mandato.
González-Olaechea cuenta con experiencia tanto en el Gobierno peruano como en la propia OIT. Además de haber ejercido como canciller de Perú, trabajó como alto funcionario de la Organización Internacional del Trabajo y fue asesor del embajador Javier Pérez de Cuéllar, ex secretario general de las Naciones Unidas. A lo largo de su trayectoria también ha desempeñado responsabilidades en el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, la Presidencia del Consejo de Ministros, el Ministerio del Interior y el Ministerio de Energía y Minas.
El proyecto con el que aspira a dirigir la OIT lleva por título «Una vida digna en la Era Disruptiva». Su propuesta parte de la necesidad de adaptar el funcionamiento de la institución al nuevo escenario configurado por la inteligencia artificial, la automatización, las plataformas digitales y la transición ambiental. Todo ello, según plantea, debe hacerse sin que la organización abandone su misión de promover la justicia social.
Entre sus objetivos figura el fortalecimiento de las normas y los derechos laborales. Al mismo tiempo, propone modernizar el modelo de tripartismo con el propósito de que gobiernos, empleadores y trabajadores dispongan de herramientas para anticiparse a los cambios y puedan alcanzar acuerdos antes de que las diferencias desemboquen en conflictos.
El planteamiento de González-Olaechea se estructura alrededor de cuatro grandes pilares: normas y derechos, empleo, protección social y diálogo social. Dentro de esas áreas incluye la creación de un diálogo tripartito dedicado a la inteligencia artificial y el trabajo.
Asimismo, propone impulsar una alianza centrada en las competencias del futuro y en el paso de la informalidad a la formalidad. Su programa también contempla una protección social capaz de acompañar las transiciones laborales y de alcanzar a los trabajadores por cuenta propia, los informales y quienes prestan sus servicios a través de plataformas. A ello añade mecanismos dirigidos a anticipar los cambios, favorecer la negociación y prevenir conflictos.
Examen en septiembre
Antes de que se celebren las elecciones, los candidatos tendrán que exponer sus respectivos proyectos. La cita está fijada para el próximo 23 de septiembre en Ginebra, donde presentarán sus propuestas ante el pleno del actual consejo de administración de la OIT y los representantes de los 187 países que integran la organización.
Yolanda Díaz, por su parte, formalizó su candidatura el pasado 7 de agosto. La ministra española acompañó su postulación de un documento en el que desarrolla su visión estratégica para el futuro de la OIT. El texto, al que ha tenido acceso Europa Press, defiende la creación de una «Carta Global de Derechos Laborales» mediante un convenio destinado a garantizar un marco mínimo de protección universal para los trabajadores frente a los grandes desafíos del siglo XXI. La propuesta de Díaz también plantea rescatar a la organización multilateral de la actual «gestión del declive». El documento lleva por título Recuperar el liderazgo de la OIT: El diálogo social como faro de la justicia social en un mundo en transformación y en él la vicepresidenta sostiene que la institución se encuentra actualmente ante una encrucijada crítica.