La presidenta de Banco Santander, Ana Patricia Botín
Los grandes bancos europeos, entre ellos el Santander, se unen para pedir menos requisitos para crecer
Los once principales bancos han remitido una carta a las instituciones europeas y al Banco Central Europeo
La presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botín, y los presidentes de los otros diez bancos más importantes de Europa han remitido una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, y al presidente del Consejo de la UE, Antonio Costa, junto con la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, para que aceleren el proceso de crecimiento de la banca europea.
La semana que viene, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, dirigirá un discurso con motivo del debate del estado de la Unión que se celebrará en Estrasburgo (Francia) y en el que los dueños de la banca europea esperan que marque «un punto de inflexión».
Por un lado, los presidentes de los once principales bancos europeos, HSBC, Barclays y Standard Chatered en Reino Unido, el suizo UBS, el alemán Deutsche Bank, el neerlandés ING y los franceses Crédit Agricole, BNP Paribas, Société Générale y BPCE, piden que se acelere la simplificación regulatoria y la unión bancaria.
Y, por otro lado, también piden que no se impongan nuevos requisitos para el capital urgente y temporal, es decir, que no pongan más impedimentos a la concesión de créditos. «Solo un sistema bancario con una mayor capacidad de concesión de crédito puede avanzar al ritmo que Europa necesita. Muchas pymes de las cadenas de suministro europeas necesitarán una financiación bancaria considerable para ampliar su actividad», explican en la carta.
Piden, además, que se reduzcan las barreras locales para la ampliación de los bancos para poder trabajar en distintos países con mayor facilidad.
Hace ya tiempo que la Comisión Europea viene trabajando en legislar un proceso que permita hacer crecer a los bancos europeos para reducir la dependencia de las inversiones de Estados Unidos o de China. Y los bancos europeos no solo se muestran favorables a ello, sino que, mediante esta misiva, piden que el proceso se acelere.
Y es que para los presidentes de los principales bancos europeos, la situación que vive el mundo en estos momentos no es la más adecuada para pararse a pensar las cosas. «Un crecimiento lento, un orden geopolítico inestable, incendios forestales en todo el continente, las reservas de gas más bajas de los últimos 14 años y la carrera por reconstruir la capacidad de defensa y competir en tecnologías críticas» marcan la situación actual y por eso mismo explican que «Europa no puede hacerles frente sin adoptar medidas urgentes y estructurales para fortalecer su economía».