Fundado en 1910
Sede del BCE en Frankfurt.

Sede del BCE en Frankfurt.Getty Images

Los bancos se revuelven contra la 'losa de siete capas' de Bruselas que tapona el crédito

El sector calcula que el excesivo celo regulatorio de la UE tapona 2,8 billones en nuevos préstamos

El sector financiero redobla la presión sobre Bruselas para que acepte revisar las estrictas regulaciones de capital que, según las entidades, están estrangulando el crédito en un momento de crecientes incertidumbres.

El sector denuncia que el «complejo marco regulatorio» de la UE incluye hasta siete capas de reservas de capital –beneficios retenidos o fondos propios que la entidad debe mantener inmovilizados por si estalla una crisis–, algunas de las cuales se solapan.

En algunos casos, en particular los bancos transfronterizos, los requisitos de capital pueden llegar hasta 86, lo que, según un informe de la Asociación para los Mercados Financieros de Europa (AFME) retiene hasta 2,8 billones de euros, que de otra manera podrían llegar a la economía en forma de nuevos préstamos.

Para ello, AFME aboga además por reducir del 17,7 % al 15 % el capital básico de los bancos (CET1), lo que liberaría 281.000 millones de sus balances y diez veces esa cifra en potenciales créditos. AFME representa a 150 entidades, incluyendo a BBVA, Santander, Citi, Deutsche Bank, ING, Morgan Stanley o JP Morgan.

«La estructura de capital bancario de Europa se ha vuelto excesivamente compleja, con colchones superpuestos que añaden costes sin un beneficio prudencial claro», según Caroline Liesegang, director general de gestión de capital y riesgos de AFME.

Frente a la 'losa de siete capas' europea, las entidades americanas operan con solo tres colchones de capital (o buffers). La regulación americana ha sido puesta como ejemplo, entre otros, por la presidenta del Santander, Ana Botín.

En la última Conferencia Internacional de Banca que organiza la entidad, Botín reclamó para Europa «un contexto tan atractivo como el que existe en Estados Unidos». El asunto fue también uno de los temas estrella de la última jornada financiera de este periódico, donde la presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, reclamó a Bruselas «una mejor regulación» que permita a la banca europea competir.

Además de los requisitos de capital, en Europa hay una veintena de reguladores y supervisores financieros, que en ocasiones se solapan y lastran la capacidad de las entidades comunitarias de competir, según trasladan desde el sector.

Penalizados frente a la 'banca en la sombra'

Pero además, hay quién cuestiona que la situación de sobrecarga regulatoria sobre los bancos ha servido sobre todo para potenciar la denominada 'banca en la sombra', es decir, las fórmulas de financiación no bancaria, que se han disparado en los últimos años.

En las últimas semanas grandes empresas del denominado crédito privado han anunciado restricciones a los reintegros de algunos fondos, lo que ha generado una creciente inquietud en el sector financiero, puesto que estas operaciones no están sometidas al escrutinio que sí afecta a las de la banca convencional.

«Estas empresas tienen una regulación más laxa y no tienen los condicionantes de capital y liquidez que tiene la banca tradicional, ni están sujetos a fondos de garantía ni colchones», explica Carlos Balado, investigador de OBS Business School.

Tres niveles de capital

«Pero por ese motivo si esas empresas entran en una situación de inestabilidad prolongada, el banco central no tiene obligación de respaldarlas. Y a día de hoy ya suponen la mitad de los activos financieros mundiales», añade Balado.

Para la AFME, la UE debería, además de racionalizar la regulación y eliminar aquellas normas que sean redundantes, simplificar la estructura de capital en tres niveles, eliminando los colchones que se solapan. Esto incluye eliminar gradualmente el colchón de riesgo sistémico y reajustar el colchón anticíclico.

La asociación reclama también sustituir el marco MREL –un requerimiento sobre fondos propios que implica que accionistas y acreedores de los bancos sean los primeros en asumir las pérdidas si la entidad quiebra– por el más completo TLAC, que en la actualidad solo afecta a los bancos catalogados de importancia sistémica.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas