El ministro de Economía y Finanzas de Francia, Roland Lescure.
Francia teme convertirse en «la Grecia de 2009» y prepara un ajuste de 30.000 millones
El ministro de Economía francés admite que España, Alemania e Italia crecerán más porque «han saneado sus finanzas públicas»
Francia prepara un ajuste de 30.000 millones de euros para 2027 ante el deterioro de sus cuentas públicas y el debilitamiento de su economía. El ministro de Economía y Finanzas, Roland Lescure, ha reconocido que el país crecerá este año menos que España, Alemania e Italia y ha advertido de la necesidad de actuar para evitar que Francia termine enfrentándose a una crisis fiscal mucho más grave.
«Ahora quiero evitar que Francia se convierta en la Grecia de 2009», ha afirmado Lescure en una entrevista publicada este sábado por Le Parisien. El ministro recordó que la crisis de deuda obligó entonces al país heleno a «recortar drásticamente salarios y pensiones» y defendió la necesidad de reducir ahora el desequilibrio presupuestario francés.
Las últimas previsiones del Insee apuntan además a que Francia terminará 2026 con un crecimiento de apenas el 0,4 %. El resultado la dejaría por detrás de las otras grandes economías de la zona euro: España crecerá un 2,6 %, Alemania un 1 % e Italia un 0,9 %, según las estimaciones citadas por el ministro.
Lescure ha reconocido que estos países parten actualmente con ventaja en materia presupuestaria. «Hemos tenido más crecimiento que ellos en los últimos años. Nos adelantamos al apoyar más la recuperación tras el Covid, que es lo que están haciendo ellos ahora. Además, estos países tienen una cosa en común: han saneado sus finanzas públicas», ha señalado.
El ministro atribuye parte del frenazo francés a factores externos. Según sus cálculos, las consecuencias del bloqueo del estrecho de Ormuz han restado alrededor de dos décimas al crecimiento del PIB, mientras que las sucesivas olas de calor habrían tenido un impacto adicional de una décima.
El debilitamiento de la economía coincide con la necesidad del Gobierno francés de reducir su déficit. Lescure trabaja ya en los Presupuestos de 2027 con el objetivo de conseguir unos 30.000 millones de euros de ahorro, una cifra que el propio ministro define como «un esfuerzo considerable».
Las pensiones serán uno de los ámbitos sobre los que recaerá parte del ajuste. El Ejecutivo estudia diferentes alternativas para que los jubilados con mayores ingresos contribuyan al esfuerzo presupuestario, aunque Lescure ha descartado una reducción nominal de las prestaciones.
«De entrada, ninguna pensión se reducirá», ha asegurado. Una de las posibilidades que se encuentran sobre la mesa consiste en limitar la actualización con la inflación de las pensiones superiores a 2.000 euros mensuales. De aplicarse, los pensionistas afectados mantendrían nominalmente su prestación, pero perderían poder adquisitivo mientras permaneciera congelada.
«Es útil y justo que los pensionistas contribuyan, ellos también, al esfuerzo colectivo. Y lo pueden entender si es algo compartido y temporal», ha defendido el ministro, que asegura que el Gobierno se encuentra en los últimos ajustes antes de concretar las medidas.
El planteamiento contrasta con la política seguida actualmente en España, donde las pensiones contributivas se revalorizan de acuerdo con la inflación media conforme al sistema establecido por ley. Francia busca, en cambio, contener una parte del gasto para reducir sus desequilibrios presupuestarios.
Frágil equilibrio
El ajuste deberá superar además una situación parlamentaria compleja. El Gobierno del primer ministro Sébastien Lecornu carece de una mayoría sólida en la Asamblea Nacional y depende en buena medida de los socialistas para evitar una moción de censura.
Lescure considera que la estabilidad política alcanzada hasta ahora ha permitido amortiguar el deterioro económico. «La buena noticia es que hemos resistido a pesar de todos estos vientos en contra, gracias también a la estabilidad política; de lo contrario, habría sido mucho peor», ha señalado.