Andrius Kubilius, comisario de Defensa y Espacio de la UE
La futura cláusula europea de emergencia incluirá crisis económicas y financieras
Kubilius, comisario de Defensa y Espacio, afirma que Canadá estará presente también en el Consejo de Seguridad europeo como miembro asociado
La Unión Europea quiere que el futuro Protocolo Europeo de Seguridad y Emergencia se pueda activar ante un amplio abanico de supuestos, incluyendo los económicos y financieros.
La medida fue esbozada el miércoles por Ursula von der Leyen durante el discurso sobre el Estado de la Unión Europea. La presidenta de la Comisión anunció este mecanismo, inspirado en el artículo 4 de la OTAN, que vincula al resto de miembros a prestar asistencia en caso de agresión contra un Estado miembro.
«Esa asistencia no sería exclusivamente militar, sino que podría abarcar crisis económicas, financieras, civiles y de otro tipo», confirmó el comisario de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, durante un encuentro con periodistas en el que participó El Debate.
Este protocolo formará parte del nuevo paraguas defensivo que está erigiendo la Comisión, incluyendo el Consejo de Seguridad Europeo en el que también tendrá presencia Canadá, país al que la Unión acaba de ofrecer un estatus privilegiado como miembro asociado.
El Consejo todavía no tiene una estructura jurídica ni institucional definida. «Quedan por resolver cuestiones como su base jurídica, si requerirá un tratado nuevo o existente y cómo se organizará la toma de decisiones», según Kubilius. La intención es que esté formado por líderes nacionales, incluyendo no solo a los Estados de la UE, sino también a Ucrania, Canadá, Reino Unido y Noruega, cuyos conocimientos y experiencias militares podrían reforzar al conjunto.
También queda abierta la cuestión de si las decisiones se tomarían por unanimidad o por mayoría cualificada. Alemania y Francia están defendiendo la mayoría cualificada en política exterior y de seguridad.
El Consejo podría servir además para reducir la fragmentación europea, especialmente en la industria y la política de defensa. Ello en un momento especialmente importante debido al aumento de las amenazas rusas y a la reducción de la presencia estadounidense en Europa.
«Fragmentación» de la industria
Kubilius también se refirió a la fragmentación empresarial. Preguntado por este periódico sobre si la Comisión apoya la creación de grandes campeones nacionales en el sector -como promueve por ejemplo España-, Kubilius reconoce que el principal problema del sector europeo es su fragmentación y la ausencia de un verdadero mercado único de defensa.
«La fragmentación impide que incluso los grandes campeones nacionales aprovechen la dimensión del mercado europeo. Como consecuencia, las empresas europeas son menos grandes y competitivas que sus rivales mundiales, lo que limita su capacidad de financiar innovación, investigación y desarrollo y perjudica la modernización», según Kubilius.
Según el informe Draghi, entre 2024 y2025, los países europeos compraban cerca del 80 % de sus equipos militares fuera de Europa y alrededor del 60 % procedía de Estados Unidos. Una situación que, según Kubilius, «está empezando a cambiar».
La creación de campeones nacionales, en cualquier caso, «no debería perjudicar a las pymes. Las grandes empresas necesitan grandes cadenas de suministro, en las que participan miles de pequeñas y medianas empresas», según el comisario.
«El problema específico de las pymes es que tienen un acceso limitado al mercado de defensa, especialmente porque en algunos países los gobiernos compran alrededor del 80 % de lo que producen sus propias industrias nacionales. Además, una parte importante de las contrataciones se realiza mediante adjudicaciones directas y excepciones a la regulación ordinaria de contratación pública, lo que limita aún más las oportunidades para las empresas pequeñas», según el comisario.