El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo.
España busca su hueco en Europa a costa de enfrentarse a Alemania a por los Presupuestos europeos
El ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, y los presidentes de cinco países del norte enfrentan sus posturas en dos artículos de opinión
La política de ir por libre, la mayoría de las veces a la contra, de Pedro Sánchez, no está dejando en buen lugar a España dentro de la Unión Europea. La reacción o, más bien, la falta de reacción a la crisis de Ceuta tampoco ha mejorado la imagen de nuestro país.
Esta soledad ha quedado una vez más en evidencia en dos artículos sobre los Presupuestos a largo plazo (2028-2034) publicados en la prestigiosa revista bruselense Politico. Por un lado el ministro de Economía español, Carlos Cuerpo; y por el otro los líderes de cinco países del norte de la Unión encabezados por el canciller alemán Friedrich Merz, acompañado de los jefes de Gobierno de Dinamarca, Austria, Países Bajos y Finlandia.
Y es que la negociación de los Presupuestos a largo plazo van a capitalizar las conversaciones de los próximos meses ya que la Unión Europea se ha puesto como meta cerrar las negociaciones antes de que finalice este año. Las distintas convocatorias electorales que habrá el año que viene, entre ellas la española, puede volver a cambiar las posiciones de cada país y habría que empezar de cero.
Sin embargo, con los artículos publicados este viernes, tampoco parece que el acuerdo esté cerca ya que las posturas marcadas se encuentran en las antípodas de unos y otros: mientras España aboga por incrementar el Presupuesto para los próximos siete años, que rondaría los dos billones de euros, Alemania y los países del norte apuestan por recortar estas cuentas, al menos, las cuentas que ha presentado la Comisión Europea con un fuerte incremento por la necesidad de devolver la deuda contraída durante el periodo de pandemia.
«Esto es sencillamente irreal. Ni económica ni políticamente, y mucho menos en un momento en que las finanzas públicas de varios Estados miembros son motivo de grave preocupación. Por ello, solicitamos un recorte equilibrado a la propuesta de la Comisión, que asciende a varios cientos de miles de millones de euros».
Por el contrario, el ministro español aboga por incrementar los presupuestos, «mientras Europa se apresura a unificar sus mercados de capitales y movilizar billones de euros en ahorros familiares inactivos, también debería impulsar un marco financiero a largo plazo que rompa con su pasado reactivo».
Y para ello propone aplazar el pago de la deuda pendiente derivada de los planes de recuperación del Covid-19. En vez de pagar entre el 0,09 % y el 0,11 % del PIB de la UE que está previsto en la actualidad, pagar tan solo el 0,06 % y alargar el tiempo de devolución hasta el año 2058.
Sin embargo, los cinco países del norte responden a Cuerpo que «gran parte del coste consiste en intereses que deben pagarse independientemente de cuándo se reembolse el capital. Posponer el reembolso no resuelve el problema de la financiación».
Para Merz y sus cofirmantes, «la deuda contraída durante la pandemia ya supondrá una carga de casi 170.000 millones de euros para el próximo Marco Financiero Plurianual. Ese dinero ya no está disponible para nuestras nuevas prioridades».
«En un mundo más peligroso e incierto, una Europa fuerte debe estar preparada para tomar decisiones audaces. En un mundo con restricciones fiscales reales, Europa no puede financiar nuevas prioridades simplemente sumándolas a las antiguas», señala Merz y los demás jefes de Gobierno.
Sin embargo, para el ministro español, «las crecientes presiones para recortar el marco financiero de la UE para el periodo 2028-2034 impedirán que Europa actúe según sus propios criterios en un mundo hostil».
Estos países y el resto de los integrantes de la Unión Europea disponen, en principio, de poco más de tres meses para alcanzar un acuerdo que, a día de hoy, se ve especialmente complicado.